10/6/07

Integración es Solidaridad

10/06/2007
Entre Fidel, Evo, becarios y hospitales
Por la Redacción de APM

Una vista del presidente de Bolivia a Cuba sirvió para estrechar lazos entre ambos países, fomentar el ALBA y evaluar metas solidarias de La Habana con La Paz en alfabetización, becarios y hospitales.
Los 5.500 becarios de Bolivia que estudian en Cuba, los 23 centros de diagnóstico integral y 11 oftalmológicos donados por La Habana al país del Altiplano y la presencia de 1.800 médicos y paramédicos de la mayor de las Antillas en el proceso de transformaciones sociales que encabeza el presidente Evo Morales son ejemplos de una nueva matriz de integración regional, focalizada en el concepto que bien podría denominarse “solidaridad Sur – Sur”.
Quizá no vayan a hablar exactamente en esos términos los jefes de Estado Fidel Castro y Evo Morales, aunque seguramente así entienden el proceso integrativo de nuevo tipo que, junto a Venezuela y otros países, viene desarrollándose como Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA).
Además, en Bolivia se desarrolla una campaña de alfabetización con el método cubano "Yo si puedo", en la cual se han graduado más de 7.000 ciudadanos.
Evo Morales inició este jueves una visita relámpago a Cuba, invitado por Fidel Castro. Fue recibido en el aeropuerto de La Habana por vicepresidente Carlos Lage, según informaron la agencia Prensa Latina y la revista electrónica Cubadebate. Evo llama a Fidel “su abuelo sabio”.
La visita de trabajo de Morales se inscribió “en el marco de las excelentes relaciones que existen entre ambos países" dijo un breve comunicado oficial cubano, que trató al mandatario de "Evo", en señal de familiaridad.
En tanto, desde La Paz se informó que el líder boliviano regresaría ese mismo día, tras una posible entrevista con Fidel Castro, otros funcionarios y los jóvenes de su país que estudian en Cuba.
En Cuba se encuentran 5 600 becarios bolivianos, que cursan estudios en la isla, la mayoría de ellos la carrera de Medicina.
El gobernante boliviano, quien ha visitado Cuba en cinco ocasiones, cuatro de ellas como presidente de Bolivia entre 2005 y 2006, no oculta su admiración por Fidel.
"Conversar, hablar con Fidel es una gran lección y una gran escuela sobre todo para mí", señaló Morales en diciembre pasado en La Habana, su más reciente estancia, al considerar al líder cubano un "compañero incansable e inclaudicable de lucha antiimperialista" y "un maestro, un amigo, un hermano mayor".
En esa ocasión, cuando se conmemoró oficialmente los 80 años de Castro, aunque sin su presencia, Morales le trajo de regalo una torta de coca. El último encuentro personal entre ambos, fue en abril, durante la Cumbre de los No Alineados, en La Habana.
En el marco del ALBA, Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba impulsan programas de cooperación en materia de energía, salud, educación y deportes.

España debe a los inmigrantes el 90% del crecimiento del PIB de los últimos cinco años

10/06/2007
Rebelión/Agencias
España debe a los inmigrantes que residen y trabajan en España más del 90% del crecimiento medio del Producto Interior Bruto (PIB) de los últimos cinco años, según datos recogidos en el estudio "Ensayos sobre los efectos económicos de la inmigración en España" de la Fundación de Estudios de Economía aplicada (Fedea) presentado este jueves.


Las cifras arrojan que la contribución de la inmigración en el decenio que abarca los años 1996 y 2005 supone el 39% del crecimiento medio del PIB español, mientras que si se reduce el periodo a los últimos cinco años, desde 2001 a 2005, esta aportación supera el 90% del crecimiento total.Además, la inmigración ha ayudado a controlar la inflación gracias a su capacidad de ahorro, de forma que España sin inmigrantes tendría un 0,5% más de inflación media, lo que supondría una cifra mucho menos contenida, en torno al 3% (el último dato de inflación interanual la situaba en el 2,4% en mayo), según indicó uno de los editores y coautor del libro, Juan José Dolado.Dolado afirmó que la inmigración es el "milagro" de la economía española y aunque aseguró que es "completamente cierto" que los inmigrantes han contribuido a contener el crecimiento de los salarios, aclaró que los beneficios que aportan "son mayores".

Casa África: Cultura, cooperación y recolonización

10/06/2007
José Villalba Pérez
Rebelión

La Casa África es una institución pública estatal inscrita en el Plan de Acción para el África Subsahariana 2006-2008 (Plan África) con el que se pretende según el Secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Bernandino León, sentar “las bases, de forma sistemática y por vez primera, de una verdadera política exterior de España hacia África Subsahariana, la cual no ha sido dictada al albur de emergencias del momento ni está condicionada por razones coyunturales”. Con este Plan se pretende llenar un vacío de treinta años en los que España –y Canarias de forma más drástica- ha dado la espalda a África tras el vergonzoso abandono del Sahara. Treinta años separan la “ofensiva diplomática” de Marcelino Oreja en defensa de la “españolidad y europeidad” de Canarias y la realizada por el actual Ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, en pos de acuerdos de repatriación y de colaboración policial en el control de las fronteras. Acuerdos en los que se condiciona la ayuda al desarrollo al cumplimiento de compromisos en la lucha contra la inmigración y el terrorismo.El Plan, lanzado en plena “crisis de los cayucos”, es presentado como una respuesta “al problema de la inmigración”, una herramienta de “fomento de la cooperación para regular adecuadamente los flujos migratorios procedentes de la región subsahariana y combatir el tráfico ilegal de personas”. Sin embargo no oculta su naturaleza. Así entre sus objetivos y prioridades el Plan África sitúa el “refuerzo y la diversificación de los intercambios económicos, así como el fomento de las inversiones, sin olvidar la creciente importancia estratégica de la región subsahariana, y en particular el Golfo de Guinea, para nuestra seguridad energética y las oportunidades de negocio en el sector de hidrocarburos para las empresas españolas”. En especial, se pretende asegurar la presencia de las multinacionales energéticas y pesqueras españolas en este nuevo saqueo. Favorecer la penetración de las empresas españolas (hidrocarburos, pesca y turismo como prioridades), asegurar la “seguridad energética” y promover la lucha contra la inmigración. El control de fronteras y su militarización en la lucha contra “las mafias de la inmigración” y “el terrorismo internacional” –la nueva coartada que todo lo justifican- se convierten en elementos condicionantes de las políticas de cooperaciónCon esta nueva política africana el Gobierno pretende que España no quede fuera del nuevo reparto y recolonización de África, la última frontera de la globalización. Pretende participar en el nuevo Gran Juego Africano inaugurado al final del siglo XX, posición que quedo de manifiesto en el anterior viaje del Monarca a las islas rememorando la realizada por Alfonso XIII en 1906, en plena lucha de las potencias de principios del XX por reparto de África. La Historia tiende a repetirse como farsa. Como explícita el Plan África, sus objetivos se centran en asegurar la presencia de las empresas españolas en el expolio que organismos como el G8, FMI y BM están coordinando. El Plan, “viene así a sumarse, desde una perspectiva nacional, a otras importantes iniciativas relacionadas con el continente africano surgidas en los últimos años como la Estrategia adoptada por el Consejo Europeo de diciembre de 2005, la Comisión para África impulsada por el Primer Ministro británico, el Plan de Acción del G-8 o la nueva política africana de China.” El Plan África forma parte del mismo “paquete” que hace recalar por las Islas a Mister Verde y sus inversores norteamericanos, que los chinos contraten como cabildero a un ex presidente del Gobierno de Canarias o que se inaugure también la Cámara de Comercio Canario-Rusa. En este marco es en el que se inscribe la creación de Casa África que aparece como una herramienta esencial para la creciente presencia económica, política y militar en el África Subsahariana. El anuncio de su creación es entusiastamente recibido por el Gobierno de Canarias que intenta convertirlo en un elemento más de la política de expansión de los capitales canarios. La Casa de África es inmediatamente percibida por el entramado político-empresarial construido al calor del poder autonómico, como una oportunidad en su proceso de internacionalización y de seguir contando para ello con fondos europeos y estatales, esta vez de los Fondos de Cooperación. Tas un periodo de acumulación de capital sin precedentes gracias, entre otras, a la Reserva de Inversiones Canarias (RIC), ven en el creciente interés de las potencias tanto del G8 como del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), un medio de dar salida a los impuestos no pagados incorporándose -como palanganeros- a los nuevos proyectos de expolio de África, como el capitaneado por las Cámara de Comercio USA en Canarias.La gestación de la Casa África ha puesto de manifiesto los intereses en juego, quedando de manifiesto que los pueblos africanos ocupan el último lugar. Se produce la fragmentación del continente africano según los intereses europeos y españoles. Así el Magreb es desgajado de África y se le otorga una entidad propia (creación de la Casa Árabe) en consonancia con las distintas políticas europeas -euro mediterráneas/ACP y Vecindad/Gran Vecindad-, así como, con el interés preferente del capitalismo español por ampliar su presencia en el Magreb. En Canarias este proceso viene marcado por las luchas entre los distintos grupos económicos insulares por asegurarse cuotas de poder que permitan controlar la gestión de esta institución, reproduciendo una vez más, el Pleito Insular entre nuestras burguesías insulares por el control de los resortes de poder del Archipiélago.Los nombramientos y actuaciones realizados hasta ahora por la Casa de África, no hacen sino ratificar la orientación que desde un principio, a pesar del barniz cultural y solidario, se le ha querido dar: ser un instrumento de apoyo a la presencia del capitalismo español en el continente africano. Los tiempos han cambiado y a las misiones evangelizadoras, científicas o civilizadoras de los anteriores procesos de expansión salvaje del capitalismo (globalización) se suman ahora las misiones solidarias y de cooperación. Hoy hasta las intervenciones militares son calificadas como humanitarias. El primer gran reparto del mundo se realizó a la voz de “evangelización”; el segundo al calor de “la ciencia, los descubrimientos y la civilización”; hoy, se hace al grito del “comercio y la cooperación al desarrollo”. Con el primero surgieron las misiones y los misioneros; las segundas dieron sociedades geográficas y exploradores; hoy nacen organismos como Casa África que intentan articular el mundo de las ONG y de los cooperantes poniéndolo al servicio de la expansión del capitalismo patrio. Mejor los nuestros. Un modelo ya experimentado en Canarias a través de la Dirección General de Relaciones con África y que se refleja en realizaciones como Africainfomarket.org o el Plan Director, cuya principal virtualidad es someter a las necesidades de expansión de los capitales canarios las políticas de cooperación y a sus principales actores, convirtiendo cultura y solidaridad en meros elementos de mercadotecnia comercial. La “cultura” y la “cooperación al desarrollo” se convierten así en el envoltorio socialmente aceptable de las mismas prácticas económicas que han colocado a África en la situación en que se encuentra.La separación institucional de ambos ámbitos (negocios privados y cooperación al desarrollo) es una condición imprescindible para una verdadera política de cooperación con el trabajo de los movimientos sociales africanos -en este caso- que luchan por la transformación de sus sociedades. Sólo desde esa separación, el movimiento social que desde el Norte apoya esas realidades africanas de lucha y transformación social, puede convertirse en un verdadero fiscalizador de las políticas de sus Estados y de la actividad exterior de sus empresas nacionales. Como bien sabemos los canarios, la corrupción no es una característica exclusiva de regímenes africanos, y una de las bases sobre las que se sostienen son las prácticas clintelares, y Canarias sabe también mucho de ello. Instituciones como Casa África, que asimilan “intereses nacionales” a “intereses empresariales” y los ligan a las “políticas de solidaridad y cooperación” son caldo de cultivo institucional del clientelismo y un paso más para la definitiva reconversión de las Organizaciones No Gubernamentales en Organizaciones Para Gubernamentales, en contratistas privados de las políticas culturales y sociales exteriores. Estaríamos ante una privatización más, la de los costosos servicios exteriores que mantenían los viejos Estados coloniales sustituidos por una entusiasta masa de voluntarios ‘mileuristas’, solidarios, emprendedores, sobradamente preparados y, sobre todo, pendientes de “la financiación de su proyecto”. Esta es la Casa África que pensamos se inaugura con la máxima prosopopeya institucional el 12 de junio en Las Palmas de Gran Canaria. * José Villalba Pérez es miembro de la Asociación Canaria de Estudios de la Globalización

VENEZUELA: Estudiantes opositores abandonan el Congreso para no debatir sus denuncias

10/06/2007
Estudiantes opositores abandonan el Congreso para no debatir sus denuncias
Me dan lo que pido y no sé que hacer con ello
Antonio Doctor Romero

Kaosenlared
Algunos estudiantes venezolanos de las Universidades privadas han salido a la calle varios días seguidos clamando por la "libertad de expresión". Cuando les aceptan que debatan con otros estudiantes en la Asamblea Nacional, ante los periodistas y las cámaras de TV transmitiendo en directo, leen un panfleto y salen de estampida
Atendiendo a las exigencias de los estudiantes que se manifestaban día tras día en las calles contra la decisión del gobierno venezolano de no renovar la licencia del canal de televisiónRCTV de seguir transmitiendo en abierto, se programó una sesión especial en la Asamblea Nacional el día 7 de junio, a las diez de la mañana,para que expusiesen sus quejas y entrasen en un debate con otros estudiantes que no protestan, ante las cámaras de todas las grandes cadenas de televisión y la asistencia de periodistas y reporteros de la prensa y la radio.

Así, los que venían exigiendo “libertad de expresión” tenían la oportunidad de expresar sus quejas y enfrentarse dialécticamente con los estudiantes que no están de acuerdo con esas protestas. Ellos mismos nombraron a sus representantes para hablar y debatir en la Asamblea, ante diputados, estudiantes y público invitado y seguidos por todos los televidentes que quisieran verlo.

Pues bien, de los “luchadores por la libertad de expresión”, solo subieron dos a hablar ante los micrófonos, y para leer, de manera monótona y sin sangre ni calor, un texto de tres páginas que traían escrito en el que se repetía lo mismo que venían gritando en las manifestaciones. A continuación subió al estrado uno de los estudiantes contrarios a las protestas y en cuanto acabó, intervino uno de los otros para decir que ya habían hablado y escuchado a uno, y por lo tanto no tenían nada más que hacer allí, porque ellos no habían venido a discutir de política. Y salieron todos en fila, quitándose una capa roja que se habían puesto para que se viese la camisa blanca que llevaban debajo con la palabra LIBERTAD. Una escenificación que ya venía preparada, como pudo verse en una de las hojas que leyeron y perdieron al salir.

Ya es triste ver unas personas que están clamando en las calles por la libertad de expresión y cuando se ponen ante los micrófonos de las emisoras de radio y las cámaras de televisión, incapaces de ir más allá de la “chuleta” que traían escrita, se marchan de la sala. Y con el argumento de que no habían venido a hablar de política, cosa que podían haber denunciado en el debate, para poner las “cosas en claro” ante todo el país. Ya fuera, en la puerta de la Asamblea dieron un show mediático, protagonizado por un estudiante llamado Stalin, quien dijo a los periodistas que su familia era de izquierda y por eso llevaba ese nombre, al tiempo que acusaba a Chávez de ser un militar de derecha. Parece que llegó algo tarde y la funcionaria no le quería dejar entrar, lo que se resolvió rápidamente y fue convidado repetidas veces a entrar, a lo que se negó. También alegaron que no contaban con que estarían allí los medios. Posteriormente se supo, con la petición de ellos en la mano, que habían exigido que estuviesen presentes los medios de comunicación. Todo esto, así como las intervenciones posteriores de los estudiantes que están a favor de la medida, está grabado en videos que se pueden ver en la página venezolana aporrea.org.

Ese día y los siguientes, esta página se ha visto inundada por textos escritos desde todos los puntos del país y por gentes de todas las clases sociales. Yo he leído unos 50, hasta que me cansé. Predomina el cachondeo y la pena al ver el estado en que se encuentra la formación de los estudiantes de las universidades privadas, lo que vale decir elitistas. Una chuleta, que se ha descubierto después que fue redactada por una agencia de publicidad es todo lo que tienen que aportar en una ocasión que podríamos llamar única. Si alguien recuerda un país en el que se abra el parlamento y se convoque a los medios para escuchar a unos estudiantes que están manifestándose en la calle, que me lo recuerde.
Imaginemos que se abren las Cortes españolas en una sesión especial para oír a los jóvenes universitarios que se manifiestan contra la prohibición de los botellones, como ya ha sucedido en España, entre los que no faltan los que tienen un poster con el Che en su estudio y se llaman antisistema. Seguramente les pasaría lo mismo que a sus congéneres venezolanos. Porque en sus círculos son (o quieren ser) los reyes del ingenio y la respuesta pronta. Fuera de esos medios se encuentran como un pez fuera del agua. Y con toda seguridad, también dirían que no habían venido a hablar de política.

No venían a hablar de política. A la decisión de no renovar la licencia para emitir en abierto (puede emitir en señal codificada y cobrar, como hace aquí canal plus) de RCTV le llaman estos estudiantes en sus manifestaciones y los medios privados “cierre”. Si fuese así, significa que ha sido una decisión política, y no administrativa. Y si la política les ha apagado su canal: ¿por qué se niegan a discutir de “política”?

Se adivina aquí que en esas universidades, sobre todo en las carreras técnicas, la política está mal vista, y peor aún desde que Chávez subió al poder. Había algo de despectivo en el “no vinimos a hablar de política”. Como en España. Muy bien muchachos, rechazad la política y los políticos en vuestras charlas de botellón. En España esta más que justificado, viendo la procesión de mediocres que desfila diariamente por la televisión, repitiendo hasta la nausea el “y tú más”. Pero en Venezuela, la política está empezando a ser otra cosa y en la página Web citada, así como en las radios libres, pueden verse diariamente las innumerables criticas que reciben los políticos que dicen estar con Chávez y lo que están es barriendo para casa. Porque estas lacras están fuertemente enquistadas en la sociedad desde siglos y no se eliminan de un decenio para otro.

Un último dato, que podemos usar para comparar la libertad de expresión de España y la de Venezuela.

En este momento hay en Venezuela 231 radios comunitarias y 35 canales de televisión, creadas no por el gobierno, sino por los ciudadanos. La televisión estatal ocupa el 8% del espacio radioeléctrico (datos de un estudiante que participó después de la "espantá"). ¿Cuantas radios comunitarias y emisoras de TV hay en España? ¿Cuántas han sido cerradas?

Contruyendo poder desde abajo

10/06/2007
Denuncia también la feroz represión contra pacíficos manifestantes
El Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer mundo juzga impresentables las proclamas del G8

Rebelión
Año tras año, el G8 no termina de complacerse en hacer proclamas vacías, que por otra parte no tiene ninguna intención de mantener, y, una vez más, con el telón de fondo de la feroz represión de los pacíficos manifestantes. Nueve miembros del CADTM de Francia y del CADTM de Bélgica fueron detenidos durante más de 48 horas, sin ninguna razón valedera.
En cuanto a la ayuda a África, el G8 decide prometer algo que no le cuesta gran cosa. La duplicación de la ayuda de aquí al año 2010, ya prometida en Gleneagles en 2005, se ha repetido, sin embargo las últimas cifras publicadas son catastróficas: según la OCDE y el Banco Mundial, la ayuda a África, sin contar las remisiones de deuda, ha bajado en 2006. Por otra parte, la ayuda de 60.000 millones de dólares prometidos a largo plazo, sin fecha precisa, con el fin de luchar contra el sida, la tuberculosis y la malaria, ya había sido anunciada en los últimos meses, y por lo tanto no hay muchas novedades. Al mismo tiempo, el sector de la sanidad se deteriora gravemente en África y aumenta la cantidad de personas que sufren hambre. Recordemos también que, desde 1970, los países ricos se habían comprometido a dedicar el 0,7% de su producto nacional bruto (PNB) a la ayuda para el desarrollo. Casi 40 años más tarde, la cifra exacta para los países del G7 es sólo del 0,26%.

En cuanto al clima, el G8 se contenta con salvar la cara, sin considerar, en absoluto, el reto ambiental que se plantea en las próximas décadas. Reconocer la necesidad de reducir substancialmente las emisiones de gases con efecto invernadero es lo mínimo, sin embargo, no tiene ninguna posibilidad de ser creíble y eficaz si no tiene un objetivo determinado cuantitativamente común a los ocho países. No obstante, son los países del G8 los principales emisores y las poblaciones de los países en desarrollo las que sufren las consecuencias cada vez con más dureza.

Esta cumbre del G8 también ha señalado claramente el relanzamiento de la carrera armamentística, bajo el impulso de Estados Unidos. Los gastos militares mundiales, calculados en 1 billón de dólares en 1990 y en 1,2 billones de dólares en 2006, deberían alcanzar los 1,5 billones de dólares en 2007. Solo Estados Unidos consagra más de 500.000 millones de dólares. Para el CADTM, la reivindicación del desarme general no es negociable.

En cuanto a retomar el ciclo de negociaciones de Doha en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC), el G8 da el pretexto de que son necesarias para los países pobres, cuando la lógica de esas negociaciones, en la misma línea de las políticas de ajuste estructural impuestas en los años ochenta, es profundamente nefasta para las poblaciones pobres de los países en desarrollo.

Sobre los otros temas que fueron abordados durante la cumbre, el G8 se ha dado por satisfecho con un mínimo absoluto que tampoco será, con toda evidencia, alcanzado. Estos efectos propagandísticos ya no engañan a nadie.
Para el CADTM, los ocho jefes de Estado, recluidos en un lugar superprotegido por imponentes fuerzas armadas que han pisoteado, siguiendo las órdenes, la libertad de circulación y de protesta pacíficas, sólo fingen satisfacción por unos avances inexistentes.

El CADTM no reconoce ninguna autoridad al G8, que como el Banco Mundial, el FMI y la OMC, atraviesa una gravísima crisis de legitimidad. Para el CADTM, es necesario construir lo más rápidamente posible una alternativa fundamentada en un fondo de desarrollo de las Naciones Unidas ligado a una red de Bancos del Sur, cuya prioridad absoluta sea la garantía de los derechos humanos fundamentales.

www.cadtm.org

África: Somalia se suma al puzle iniciado con Afganistán y seguido en Irak

10/06/2007
Análisis de la "guerra contra el terror" de EEUU
Txente Rekondo*
Gara

La situación en Somalia se asemeja cada día más a los escenarios ya desgraciadamente conocidos en Afganistán y en Irak. A la ya de por sí compleja dinámica interna de enfrentamientos entre clanes y señores de la guerra, se suma una ocupación extranjera odiada por la población. Somalia, Afganistán e Irak. Tres países en los que se repite el guión. A la ocupación extranjera le sigue la instauración de un Gobierno incapaz de controlar el país y frente al que se sitúa una resistencia con amplios apoyos entre la población.

La situación en Somalia se asemeja cada día que pasa a otras realidades que llevan algún tiempo sacudiendo la llamada «estabilidad» que auguraba el Nuevo Orden Mundial patrocinado por Estados Unidos. La intervención militar directa por parte del Ejército norteamericano, y de sus aliados etíopes, ha colocado a Somalia en el disparadero para sumarse al club de los países con un futuro complejo y altamente desestabilizador, tanto en clave interna como de cara a sus países vecinos.

Si los enfrentamientos entre el Ejecutivo títere apoyado por Washington y el Parlamento, las tensiones entre los diferentes clanes y señores de la guerra, suponen de por sí un alto grado de presión interna que coloca en jaque cualquier intento de estabilidad, la intervención extranjera ha supuesto la gota que puede haber acabado por colmar el vaso, y condena a Somalia a un futuro político, económico y social cercano al colapso más absoluto.

Desde comienzos de año se han intensificado los ataques contra las fuerzas del Gobierno Federal Transitorio, impuesto por EEUU y que cuenta con el apoyo etíope. Pero también las fuerzas de ocupación de Etiopía y los soldados enviados por la Unión Africana se han convertido en objetivo de la resistencia somalí. Una resistencia que ha sabido, de momento, solventar o aparcar sus diferencias para unir en sus filas a los elementos islamistas de la Unión de Tribunales Islámicos con otras fuerzas de carácter nacionalista y del clan Hawiye. Esta resistencia está sabiendo utilizar adecuadamente el rechazo que la mayoría de la población siente hacia la intervención y ocupación extranjera en su país.

La intervención de Washington ha supuesto además que el llamado ala jihadista de la Unión de Tribunales Islámicos haya logrado imponer en cierta medida buena parte de su propio programa dentro de esta organización islamista, radicalizando la postura de esta última en su conjunto.

El pasado mes de mayo se han sucedido los ataques artilleros, bombas en las carreteras, atentados contra elementos colaboracionistas, y más recientemente se observa con temor la aparición en escena del factor de los ataques suicidas, que complicaría todavía más el compromiso de la Unión Africana para mandar tropas al país. Y ésa es una de las claves que manejaba EEUU para mantener en el poder al Gobierno Federal Transitorio, junto a la posible celebración, este mes, de una Conferencia de Reconciliación Nacional.

Sin embargo los intentos para llevar adelante esta «reconciliación» chocan nuevamente con una cruda realidad. Las tensiones afectan ya al interior del propio Gobierno Federal Transitorio, y hay que recordar los fracasos anteriores de políticas del mismo estilo. A la vista de ello, los estrategas de la Casa Blanca están buscando un acuerdo por separado con algunos subclanes e, incluso, con parte de los señores de la guerra, que ya en el pasado fueron sus aliados frente a la Unión de Tribunales Islámicos.

La intervención militar y posterior desestabilización en Somalia está afectando también a otros países de la zona. Así, ya se han podido constatar algunas tensiones en Somaliland y en Puntaland. Pero la peor parte de esta aventura intervencionista la puede acabar pagando uno de los protagonistas de la misma.

El Gobierno etíope, fiel aliado de la política de EEUU, se ha dado cuenta del alto coste que puede acabar pagando por su aventura militarista. Si bien es cierto que Addis Abeba depende de la ayuda exterior militar y económica que le brinda Washington, en estos momentos mantener la ocupación le resulta contraproducente económicamente y por la pérdida de vidas humanas entre sus propias filas. Pero además, la oposición interna de Etiopía también está aprovechando la impopularidad de la ocupación para buscar fisuras en el régimen etíope.

Y finalmente, desde Addis Abeba se mira con temor el incremento de las acciones armadas del Frente de Liberación nacional de Ogaden (ONLF) que reclama la independencia para esta rica región ocupada desde hace décadas y administrada manu militari por el Gobierno etíope. Además, esta organización armada ha estrechado lazos con otro grupo, el Frente de Liberación Oromo (OLF), para enfrentarse al «colonialismo abisinio». Otros grupos como el Frente Democrático nacional Afar, el Movimiento Democrático del Pueblo Tigray o el Frente Patriótico del Pueblo Etíope (Ahmara) también estarían dispuestas a coordinarse frente a la política del Gobierno central.

Salvando las distancias, algunos analistas se atreven a ubicar la actual situación de Somalia en una hipotética cadena que comenzó en Afganistán, siguió en Irak y en estos días podía estar gestándose en este Estado africano. En los tres países «un régimen o un movimiento ascendente ha sido desplazado por una intervención militar exterior». Y todo ello seguido de la ocupación militar de esas fuerzas extranjeras y la instauración de un Gobierno incapaz de controlar su país y frente al que se sitúa una resistencia con amplios apoyos entre la población.

En los tres casos vemos cómo la dependencia económica y militar del Gobierno central hacia las fuerzas de ocupación es el factor de mayor deslegitimación ante su propia población y, al mismo tiempo, sirve para canalizar apoyos a una resistencia que alza la bandera del nacionalismo, y en ocasiones del propio islamismo, para afrontar esa situación. Y en medio de esta compleja coyuntura, todos los actores buscan sus propios intereses y beneficios, con el Gobierno buscando mantenerse a toda costa, los opositores dispuestos a aprovecharse del vacío gubernamental para controlar amplias zonas, y con unos actores extranjeros que se enfrentan al complejo dilema de mantener una situación que a medio o largo plazo se les puede convertir en insoportable.

De momento los estrategas neoconservadores de Washington pueden añadir otra pieza más al peligroso puzzle intervencionista que están desarrollando desde hace algunos años. Somalia está pidiendo a gritos esa pieza propia en el teatro que surge de la llamada política «contra el terror» que ha lanzado Washington y que tan cara está resultando para las poblaciones de Afganistán, Irak, Somalia, y de buena parte del resto del mundo.


* Txente Rekondo Gabinete Vasco de Análisis Internacional (GAIN)

Hambre para el Sur, derroche en el Norte

07/06/2007
La trampa de los agrocombustibles
Por Víctor Ego Ducrot
APM
/Escenarios/LINKS

Buenos Aires-Si el proyecto de Bush y las corporaciones se impone, una vez más los países en desarrollo financiarán la abundancia de las potencias capitalistas – imperialistas. Sería letal para nuestros pueblos.

Europa aspira a que los agrocombustibles satisfagan algo menos del 6 por ciento de la energía que necesitarán los transportes terrestres en 2010, y un 20 por ciento en 2020. Por su parte, Estados Unidos se propone una producción de 35.000 millones de barriles por año. Para alcanzar esas metas, Europa debería comprometer el 70 por ciento de su superficie cultivable y, en Estados Unidos, la totalidad de las cosechas de maíz y soja tendrían que ser utilizadas para la elaboración de biodiésel o etanol, lo que provocaría una hecatombe alimentaria en el opulento mundo del Norte.
“Es por eso que los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) miran al hemisferio Sur para cubrir sus necesidades”, sentenció Eric Holtz-Giménez, director general de “Food First, Institute for Food and Development Policy” (Estados Unidos), en un notable artículo publicado esta semana por la edición local de la revista Le Monde Diplomatique.

Idénticas advertencias vienen formulando integrantes de la Cátedra Libre Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), de la cual quien esto escribe forma parte.

Fue el presidente de Cuba, Fidel Castro, el primero de los líderes políticos que puso el dedo sobre la llaga, cuando en marzo pasado, su homólogo de Estados Unidos, George W. Bush, lanzó la iniciativa estratégica a favor de los agrocombustibles, en una alianza peligrosa para los procesos de integración latinoamericana con el jefe de estado brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva.

“El 28 de marzo (…), cuando Bush, después de una reunión con los principales fabricantes norteamericanos de automóviles, proclamó su diabólica idea de producir combustible a partir de los alimentos, escribí la primera reflexión. El jefe del imperio se jactó de que Estados Unidos, usando el maíz como materia prima, era ya el primer productor mundial de etanol. Cientos de fábricas se construían o ampliaban en su territorio con tal propósito. Por esos días los países industrializados y ricos estaban acariciando ya la misma idea, mediante el empleo de todo tipo de cereales y semillas oleaginosas, incluidas las de girasol y soja, fuentes de excelentes proteínas y aceites. Por ello escogí el título de aquella reflexión: Condenados a muerte prematura por hambre y sed más de 3 mil millones de personas en el mundo”, escribió Fidel Castro el 22 de mayo último según la revista electrónica Cubadebate.

En el mismo artículo, el líder cubano recordaba que el 3 de abril pasado, después de la visita de Bush a Brasil, él mismo había calificado al proyecto agrocombustibles de “internacionalización del genocidio".

Advirtió entonces el jefe de Estado caribeño que “las mortíferas y sofisticadas armas que se estaban produciendo en Estados Unidos y otros países podían poner fin a la vida de la especie humana en cuestión de días. Si se fuera a buscar un respiro para la humanidad y darles una oportunidad a la ciencia y a la dudosa cordura de los que toman decisiones, no era necesario privar de alimentos a las dos terceras partes de los habitantes del planeta”.

En esta estrategia encabezada por Bush, y en la cual se inscribe casi la totalidad de los gobierno de la Unión Europea (UE) –además de Brasil y en buena medida también Argentina, porque aquí rige una ley de fomento a la misma – los más entusiastas son, por supuesto, los que ganarían miles de millones dólares: las corporaciones petroleras, asociadas con las del sector agroalimentario.

“La rapidez con que se opera la movilización de capitales y la concentración de poder en la industria de los agrocombustibles es asombrosa. En los últimos tres años, se multiplicaron por ocho las inversiones de capital de riesgo en el sector. Los financiamientos privados inundan las instituciones públicas de investigación, como lo comprueban los 500 millones de dólares en subvenciones otorgadas por British Petroleum (BP) a la Universidad de California. Los grandes grupos petroleros, cerealeros, automotores y de ingeniería genética firman poderosos acuerdos societarios: Archer Daniela Midland Company (ADM) y Monsanto; Chevron y Volkswagen; BP, Dupont y Toyota”, afirmó el ya citado Holtz-Giménez en la el mensuario Le Monde Diplomatique.

La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reconoce que, como consecuencia de la pobreza, 824 millones de personas en el mundo sufren hambre, pese a que en el planeta se producen alimentos suficientes como para que cada uno de sus habitantes cuente con una ración diaria de 2.200 calorías.

En tanto, el “Internacional Food Policy Research Institute”, de Washington, estimó que, si se pone en ejecución la estrategia agrocombustibles, el precio de los alimentos básicos aumentará entre un 20 y un 33 por ciento en 2010 y entre un 26 y un 135 por ciento en 2020.

“Con cada aumento del 1 por ciento en el precio de los alimentos, 16 millones de personas caen en inseguridad alimentaria. Si la tendencia actual continúa, 1.200 millones de habitantes podrían sufrir hambre de manera crónica para 2025”, recordó Holtz-Giménez.

En el artículo publicado por Le Monde Diplomatique, ese especialista asegura, con argumentos precisos, que los cinco mitos del proyecto agrocombustibles se basan en un cuerpo sistemático de mentiras.

Los agrocombustibles NO son limpios NI protegen al medio ambiente: por ejemplo, “cada tonelada de aceite de palma que fundamentalmente se produce en Indonesia y Malasia, emite tanto o más gas carbónico que el petróleo. El etanol producido a partir de la caña de azúcar cultivada en selvas tropicales desmontadas emite un 50 por ciento más gases con efecto invernadero que la producción y la utilización de la cantidad equivalente de nafta. Los cultivos industriales destinados a los combustibles necesitan enormes esparcimientos de abonos producidos a partir de petróleo”.

Los agrocombustibles PROVOCAN graves deforestaciones: “el gobierno de Brasil clasificó 200 millones de hectáreas de selvas tropófilas, praderas y pantanos como tierras degradadas (…), cuando en realidad se trataba de ecosistemas de una gran biodiversidad en la regiones de la Mata Atlántica, del Cerrado y del Pantanal, ocupadas por poblaciones indígenas, campesinos pobres y grandes explotaciones de pastoreo extensivo de bovinos”.

Los agrocombustibles IMPEDIRAN el desarrollo rural: “en los trópicos, 100 hectáreas dedicadas a la agricultura familiar crean 35 empleos. La palma aceitera y la caña de azúcar crean 10, los eucaliptos dos, la soja apenas uno y medio (…) Los grupos petroleros, cerealeros y de cultivos transgénicos refuerzan su presencia en toda la cadena de valor agregado de los agrocombustibles. Cargill y ADM controlan el 65 por ciento del mercado mundial de cereales, Monsanto y Syngenta dominan el mercado de los productos genéticamente modificados (…). Resulta verosímil que los pequeños productores agrícolas sean expulsados del mercado y de sus tierras”.

Los agrocombustibles ACARREARAN hambre: por ejemplo, “México importa hoy el 30 por ciento de su maíz de Estados Unidos. La creciente demanda de etanol en este último país provocó una enorme presión en el precio del cereal, que en febrero de 2007 subió a su nivel más alto de los últimos 10 años y provocó un aumento dramático en el precio de la tortilla, el alimento básico de los mexicanos (…). A escala planetaria, la gente más pobre ya gasta entre un 50 y un 80 por ciento de sus ingresos familiares en alimentación”.

En ese mismo sentido, en mayo pasado la agencia de noticias AIN, de Cuba, sostuvo lo siguiente. “Las cifras son escalofriantes: llenar el tanque de un vehículo 4x4 con 94,5 litros de etanol puro requiere 204 kilogramos de maíz, lo que representa suficientes calorías para alimentar a una persona durante un año. Tal comparación está entre las conclusiones de dos científicos de la Universidad de Minnesota, para quienes ampararse en los biocombustibles debe exacerbar el hambre mundial”.

Los llamados agrocombustibles de “segunda generación” NO están al alcance de la mano: saber cuáles son los cultivos que serán transformados en combustibles no es pertinente. Las plantas salvajes no tendrán una menor impronta ambiental, pues su comercialización transformará su ecología. Cultivadas de manera intensiva, rápidamente migrarán de los setos de arbustos y terrenos arbolados hacia tierras cultivables, con las consecuencias ambientales asociadas a ello”.

Asimismo, el proyecto agrocombustibles ya estimula una feroz ola especulativa por parte de las corporaciones financieras transnacionalizadas. Según acaban de difundir la agencia Reuters y el diario La Jornada, de México, el multimillonario George Soros reconoció que su fuerte inversión en la producción de etanol en Brasil fue especulativa, porque “aún ve barreras comerciales que restringen el potencial total del productor más barato del mundo del combustible”.

"Sé que el término especulador en portugués tiene connotaciones negativas, pero tengo que admitir que soy un especulador", dijo Soros a la primera Cumbre del Etanol en San Pablo.

"Brasil tiene capacidad para aumentar su producción 10 veces, pero el ambiente regulatorio no lo permite", agregó el magnate nacido en Hungría, que apunta a un proyecto político desde el cual la estrategia agrocombustibles va de la mano de las llamadas propuestas de libre comercio, conforme opera la Organización Mundial de Comercio (OMC) y postula Estados Unidos, a través de los TLC.

Soros ha invertido en los últimos años unos 900 millones de dólares en un proyecto de producción de etanol de 150 mil hectáreas en el estado brasileño de Mato Grosso del Sur, que será uno de los mayores complejos de molienda del país.

El magnate dijo que cree que las cuotas internacionales y aranceles de Estados Unidos y Europa favorecerán eventualmente a Brasil, lo que motivó en parte su fuerte inversión.

Es en este marco que debería ser interpretada la manifiesta vocación del gobierno de Lula de alcanzar un “acuerdo estratégico” con la UE y de auspiciar el ingreso de México al Mercado Común del Sur (MERCOSUR), pese – mejor dicho debido a que – ese país tiene vigente, en el NAFTA, un TLC con Estados Unidos.

La estrategia agrocombustibles opera así como verdadero caballo de Troya del diseño TLC de Estados Unidos dentro del MERCOSUR, siendo ese riesgo aun más inminente toda vez que los gobiernos de los otros tres miembros plenos del bloque (Argentina, Uruguay y Paraguay) también ven con buenos ojos y apoyan –cada uno a su estilo- la iniciativa de Bush y del complejo corporativo transnacionalizado.

Por supuesto que los interesados en tender la trampa de los biocombustibles nada dicen sobre las investigaciones que se están realizando en procura de energía realmente sustentable.

A fines de mayo pasado, la agencia Prensa Latina informó desde La Habana que la utilización de fuentes de energía renovable, como la eólica, hidráulica, solar y la biomasa adecuada a las características de los diferentes países, ocupó la atención en las sesiones de la V Conferencia Internacional de Energía Renovable, Ahorro de Energía y Educación Energética (CIER-2007), desarrollado por eso días en la capital cubana.

El diseño de aerogeneradores y palas eólicas, junto a la selección de turbinas para aprovechar la fuerza del viento de acuerdo a las características de la zonas escogidas, estuvieron entre las propuestas de ese evento.

Otras reflexiones de primer orden mundial alertan sobre lo macabro del proyecto agrocombustibles. Según la revista electrónica Rebelión, también en mayo último el científico estadounidense Noam Chomsky escribió que “el caos que deriva del llamado orden internacional puede ser doloroso si uno es el blanco o la víctima del poder que determina la estructura de ese orden. Hasta las tortillas (mexicanas) comienzan a jugar en este esquema”.

“También en Estados Unidos el efecto etanol ha aumentado el precio de la comida en una amplia gama, incluyendo otras cosechas, la ganadería y las aves de corral. La conexión entre la inestabilidad en el Medio Oriente y el costo de alimentar a una familia en Estados Unidos no es directa, por supuesto. Pero como en todo comercio internacional, el poder inclina la balanza. Una meta principal de la política exterior de Estados Unidos por largo tiempo ha sido crear un orden global en el cual las corporaciones norteamericanas tengan libre acceso a los mercados, recursos y oportunidades de inversiones. El objetivo es comúnmente llamado “libre comercio”, una posición que cuando se la examina, colapsa rápidamente”, subrayó el destacado lingüista.

Los interesados en imponer esta estrategia de hambre para los pueblos del Sur cuentan por cierto con la complicidad de las grandes corporaciones mediáticas que operan en forma global. Es frecuente, por ejemplo, que la cadena CNN y los grades periódicos insistan en que, como afirman los “informes” del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), difundidos por la agencia ALAI, de Quito, en mayo de este año, “la salida de la crisis (por el aumento de los precios de los alimentos en México) pasa por la producción de maíz para agrocombustibles”.

Las manipulaciones en torno a este tema forman parte del compendio de “mentiras y medios” con el que los principales animadores corporativos y gubernamentales de las potencias hegemónicas buscan disciplinar la conducta social. Por eso, bienvenidas sea todas las voces de alerta y contrarias a una estrategia que sólo procura hambre para el Sur y derroche de riquezas para el Norte. (www.prensamercosur.com.ar )

Economía

10/06/2007
La OCDE reconoce que las pensiones son un 25% inferiores que hace 16 años
Gara

En poco más de 16 años, las pensiones en los 30 países integrados en la OCDE se han reducido en una media del 25%, según reconoció ayer el organismo internacional. Otro dato negativo es que las pensiones representan ya entre un 32,5% y un 41% menos del salario medio. Reclama reformas del sector público y avanza que el Estado español realizará modificaciones hacia el recorte de ingresos de las pensiones.
Juanjo BASTERRA


Un nuevo estudio sobre «El panorama de las pensiones en los países de la OCDE» confirma que las reformas que «se han aplicado y las que están en marcha» han significado un recorte de las prestaciones entre un 22% y un 25%. Este organismo internacional llega a la conclusión de que los trabajadores deberán «ahorrar aún más» para invertir en productos complementarios para conseguir, cuando se jubilen, una cantidad digna para poder vivir. Entiende, en general, que el sistema público de pensiones sólo podrá garantizar en un futuro una pensión «mínima vital», aunque también advierte que los trabajadores con unos salarios bajos «corren el riesgo de caer en la más absoluta pobreza en muchos de los países» que integran la organización internacional.

El trabajo firmado por John P. Martin, director de Empleo y Asuntos Sociales, de la OCDE, destaca que que las pensiones «son en estos momentos un 32,5%%, de media, más bajas que los salarios». En países como Alemania, Japón, México, Polonia y Eslovaquia la merma de la pensión respecto al salario se eleva hasta el 41%. El estudio hace referencia a datos cerrados de 2004 e insiste en que otros países, entre los que destaca el Estado español, Alemania, Estado francés e Italia, reducirán las pensiones entre un 15% y un 25% por el efecto de las reformas que se han propuesto o están en esa tarea.

Hacia la pobreza

La OCDE explica que las reformas son «necesarias para garantizar el sistema», pero reconoce que «conllevan una pérdida de poder adquisitivo» de quienes han dedicado con su trabajo más de 35 años a cotizar al sistema público para garantizar unas pensiones dignas. «Hay, por lo tanto, un riesgo de un resurgimiento en la pobreza de la vejez en algunos países», precisa, que reconoce que Finlandia, Estado francés, Hungría, Corea, Nueva Zelanda, Suecia y Gran Bretaña «están trabajando en la protección de las pensiones de los trabajadores con ingresos más bajos, para evitar que se extienda la pobreza».

Determina que, la reforma va en sentido opuesto en países como Polonia y Eslovaquia, que «han endurecido los derechos a una pensión y se controla durante toda la vida activa, sin establecer medidas como un red de protección social para los titulares de escasas rentas».

El informe presentado por John P. Martin insiste en que «cuando las reformas se hayan llevado a cabo, la mayoría de los países de la OCDE tendrán una edad normal de la jubilación de 65 años». Sin embargo, destaca que ya en Alemania, Dinamarca, Estados Unidos, Islandia, Noruega y Gran Bretaña «la edad de acceso a la pensión es ya, o será, a los 67 años». De momento, sólo el Estado francés, Hungría, Eslovaquia y la República Checa «prevén tener una edad de acceso a la pensión de 65 años». En este caso, el Estado español camina ya hacia un incremento de la edad de jubilación. Aunque el límite legal se encuentra en los 65 años, la media se hace con 62 años, pero los cambios normativos previstos por el Gobierno español, que se encuentran en pleno debate legislativo, alarga esa posibilidad hasta los 67 años.

Encarecimiento

El organismo internacional reclama reformas «más activas» de las pensiones para garantizar su viabilidad futura. No atiende a la posibilidad de potenciar el sistema público, pero diferentes técnicos de la OCDE han reconocido en anteriores ocasiones que «el sistema privado difícilmente podrá dar cobertura a más de un 50% de la población activa». En este ámbito, reconocen que el sistema privado «encarece más las pensiones, al cobrar primas y comisiones mayores». Los técnicos de la OCDE entienden que esa salida es válida para quienes disponen de salarios muy elevados, dado que los sistemas públicos establecen topes en las pensiones futuras a percibir.

La Comisión Europea considera que el gasto total en prestaciones para las pensiones crecerá entre el 3% y el 4% de media hasta 2050, lo que representaría «sólo en la UE de los 25 estados, un 10% más de gasto», aunque esas estimaciones son «predicciones por la evolución demográfica europea».

El informe de la OCDE reconoce que todavía una decena de países, entre los que se encuentra el Estado español, no han llevado adelante una reforma completa. Lo atribuye a consideraciones «de temor de pérdida de apoyo social», más que «a elementos de planificación».

La realidad es así. El Gobierno español, liderado por José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE), está dispuesto a entregar el negocio económico de las pensiones al sector privado y está emprendiendo una serie de modificaciones que, en conjunto, suponen cambios importantes. De hecho, su mano derecha David Taguas, que sustituyó a Miguel Sebastián, avanza en esa idea del miedo a que la Seguridad Social se colapse en 2050 y que el sistema público entre en pérdidas a partir de 2027.

El director de la Oficina Económica de La Moncloa cree necesario «la transición del sistema actual de reparto al de capitalización», a la vez que propone extender a los 70 años la edad de jubilación, que sería la más alta de todo Europa y calcular la pensión en base a computar toda la vida laboral. De hacerse de esta manera, las pensiones perderían más de un 30%. Hay que tener en cuenta que la pensión media del Estado español representa el 68% de la pensión media europea.

Ataviados con los uniformes del Barakaldo y del Sestao, miembros de colectivos sociales de Ezkerraldea llevaron a cabo un kalejira que, bajo el lema «Métele un Gol a la Precariedad Laboral», unió las dos ETT existentes en Barakaldo.

El Cuarto Reich

10/06/2007
EEUU-Israel: Cuarenta años de estrecha alianza
Ellen Massey
IPS


Hace 40 años, mientras Estados Unidos estaba empantanado en Vietnam, Israel derrotaba a sus vecinos árabes en la Guerra de los Seis Días, que rediseñó el mapa político del Medio Oriente.

Desde entonces, la relación entre Estados Unidos e Israel se fue transformando, con fin de la Guerra Fría y tras una serie de guerras entre israelíes y árabes, dos intifadas (levantamientos populares palestinos contra la ocupación) y la "guerra mundial contra el terrorismo" liderada por Washington, hasta alcanzar el actual grado de intrincada conexión.

En 1967, cuando estalló la Guerra de los Seis Días, Estados Unidos estaba ocupado en operaciones militares abiertas en Vietnam. La lucha de Israel por su reconocimiento como estado y sus choques con Egipto, Jordania y Siria eran apenas poco más que un pequeño punto en la pantalla de radar de Washington.

A fines de mayo de 1967, cuando el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser (1956-1979) bloqueó el estratégico estrecho de Tirán, que conecta a Israel con el mar Rojo, Washington eligió la neutralidad y desestimó un pedido de ayuda israelí.

Cuando, en los primeros días de la guerra, Israel bombardeó preventivamente a la fuerza área egipcia mientras estaba en tierra, equipada con aviones soviéticos, utilizó cazabombarderos franceses. Esa fue una de las pocas ocasiones en las que Israel emplearía armas fabricadas fuera de Estados Unidos.

Tras la Guerra de los Seis Días, Washington se convirtió en el principal patrocinador y aliado estratégico de Israel.

"Antes de 1967, la comunidad judío-estadounidense no estaba realmente interesada por lo que pasaba en Israel", dijo a IPS el director de análisis de políticas del independiente Israel Policy Forum, M. J. Rosenberg.

Sin embargo, con su resonante victoria en la guerra y su expansión territorial --Israel ocupó la península del Sinaí, las alturas del Golán, la franja de Gaza, Transjordania y Jerusalén oriental, una superficie equivalente a casi tres veces la que tenía originalmente—se hizo evidente que era inevitable la creación de un estado judío. Fue entonces que la población estadounidense de ese origen comenzó a interesarse por lo que ocurría en Medio Oriente.

A diferencia de los judíos, el resto de la población de Estados Unidos no estaba realmente "sintonizada" con lo que sucedía. Según una encuesta de la consultora Gallup, realizada durante los primeros tres días de la guerra de 1967, la mitad de los entrevistados no había tomado partido por ninguno de los dos bandos o carecía de información para hacerlo.

La elección de Washington se hizo evidente con rapidez. La ayuda de Estados Unidos a Israel creció exponencialmente, pasando de 24 millones de dólares en 1967 a 634 millones en 1971.

Otro aumento en la asistencia se produjo después de la Guerra del Yom Kippur de 1973, cuando Egipto y Siria lanzaron un ataque sorpresa para recuperar parte del territorio perdido en 1967.

Ese conflicto de 16 días le demostró tanto a Estados Unidos como a Israel que el estado judío no era invencible. Washington se apresuró a reabastecerlo de armas y dinero, y los dos países acordaron un mayor nivel de cooperación en defensa ante futuras agresiones.

En esa época otro factor importante determinaba el papel de Estados Unidos en la región: la Guerra Fría. Medio Oriente estaba atrapado, tanto geográfica como políticamente, en los juegos de poder entre Moscú y Washington.

"Los países fueron forzados a ubicarse en uno u otro bando a causa de esta batalla entre las superpotencias", afirmó James Zogby, presidente y cofundador del grupo de presión Instituto Árabe Estadounidense.

Tanto Estados Unidos como la Unión Soviética ignoraron las condiciones particulares de las diferentes regiones en la que competían por la supremacía. Complejas cuestiones se resolvían a la luz de quién estaba en la esfera de influencia de cada una de las potencias, e Israel "era el buen tipo para Estados Unidos", dijo Zogby a IPS.

En Estados Unidos surgieron poderosos grupos de presión judío-estadounidenses que congregaron no sólo a voces destacadas sino también a influyentes donantes para las campañas políticas. Su influencia hizo pensar dos veces a más de un político acerca de la conveniencia de presionar demasiado para obtener determinados resultados en el conflicto de Medio Oriente.

"La comunidad judío-estadounidense ha sido muy recelosa del proceso de paz", indica Rosenberg.

Sin embargo, Estados Unidos ha sido un actor central en el proceso de paz durante los últimos 30 años. En 1977, el recién electo presidente Jimmy Carter se propuso revitalizar el entendimiento entre Israel y sus vecinos árabes.

Carter fue el arquitecto de los acuerdos de Camp David entre el presidente egipcio Anwar Sadat y el primer ministro israelí Menajem Begin, que abrieron el camino para el tratado de paz de 1979 que devolvió a Egipto la península del Sinaí y normalizó las relaciones entre los dos países.

Estados Unidos también entregó miles de millones de dólares a ambos gobiernos como parte de los acuerdos.

Desde 1979, Israel ha sido el país que más ayuda externa recibió de Estados Unidos. Ese año, por primera vez, la asistencia civil se dejó de lado mientras que la ayuda militar pasó de 1.800 a 2.400 millones de dólares. El gradual abandono de las donaciones para fines no militares fue parte de un programa para establecer la independencia fiscal de Israel, iniciado por el entonces primer ministro Benjamín Netanyahu.

En las semanas que siguieron a la guerra de 1967, Israel se apresuró a establecer puestos militares "temporales" en los territorios ocupados. Pero no pasó mucho tiempo hasta que los civiles comenzaron a trasladarse hacia ellos. Los que una vez fueron denominadas estaciones temporales se convirtieron en los asentamientos en expansión que hoy cubren Cisjordania y las alturas del Golán.

Aproximadamente 180.000 israelíes viven en las áreas anexadas de Jerusalén oriental y otros 16.000 colonos lo hacen en el Golán. En Cisjordania, los asentamientos que albergan a unos 250.000 israelíes controlan efectivamente cerca de 40 por ciento del territorio, en violación de la cuarta Convención de Ginebra, que prohíbe a la potencia ocupante establecer a su propia población en las áreas que domina.

Todos los presidentes estadounidenses desde Lyndon Johnson (1963-1969) se habían opuesto a los asentamientos israelíes, pero, en 2004, Bush prometió al primer ministro Ariel Sharon que grandes centros de población en Cisjordania quedarían en manos de Israel en cualquier negociación de paz futura.

Tras 20 años de ocupación, la intifada de 1987 introdujo al Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en la ecuación del conflicto entre Israel y Palestina.

Las frecuentes y violentas revueltas de la Organización para la Liberación de Palestina contra la ocupación israelí llamaron la atención del mundo nuevamente, pero determinaron que Estados Unidos, Israel, Japón y la Unión Europea la calificaran como de grupo terrorista.

Al actuar de esa manera, Estados Unidos e Israel le otorgaron a Hamas un papel clave en la región.

Washington "ha tenido un profundo impacto en la evolución de la política palestina", dijo a IPS el analista Jim Fine, experto en Medio Oriente del Comité Amigos de la Legislación Nacional.

"El fracaso en lograr que tanto los acuerdos de Camp David como los posteriores convenios de Oslo llevaran a la creación de un estado palestino convenció a muchos de que la estrategia de Al Fatah era incorrecta e hizo que vieran a los militantes islámicos como una alternativa", agrega.

A pesar de los esfuerzos de algunos presidentes estadounidenses para alcanzar una solución al prolongado conflicto árabe-israelí, esos siempre parecieron ser víctimas de la política interna.

"La presión interna alteró las decisiones de muchos presidentes", afirmó Zogby, y citó una carta firmada por casi 80 senadores pidiéndole al ex presidente Bill Clinton (1993-2001) que redujera su presión para que Netanyahu aceptara conversaciones de paz.

A fines de 2006, un documento del Grupo de Estudio sobre Iraq, creado por el Congreso legislativo, indicó que una renovada participación de Estados Unidos en el conflicto entre Israel y Palestina era fundamental para estabilizar todo Medio Oriente. Las recomendaciones fueron ignoradas por la administración de George W. Bush.

Seis meses más tarde, mientras la violencia azota a Iraq, esas propuestas retornaron a la mesa de discusión de la política exterior.

"Creo que el marxismo todavía tiene un campo de acción considerable"

10/06/2007
Opinión
Entrevista al historiador Eric Hobsbawm
Clarín

El más prestigioso historiador del siglo XX, Eric Hobsbawm, analiza el futuro de la democracia, en un mundo imperial. Al cabo de una vida de intensa militancia, reflexiona sobre la vigencia actual del marxismo. Su concepción de la Historia, las dificultades de una disciplina acechada por el escepticismo y el conformismo de la permanente especialización. Ayer, al cumplir 90 años, reflexionó sobre el tiempo que pasó y el tiempo por venir.

Cuando cumplió 85 años, el historiador Eric Hobsbawm, el más reconocido intelectual marxista de la actualidad, publicó su autobiografía, Años interesantes. Para un especialista, interesado en sus aportes a la historiografía del siglo XX, quizás este libro no fuera más que una colorida guía por los modos en que él fue abordando cada cuestión —el siglo XX, la formación de la clase obrera, la tensión entre capitalismo y revolución—; una serie de curiosidades biográficas que definieron ciertos temas y una preferencia filosófica y política. Pero para todo lector apasionado por el mundo en que vivimos y por los ecos remotos de su pasado inmediato, la vida de Hobsbawm es una lectura preciosa, prácticamente única, en la que se conjugan la tragedia familiar y la construcción personal con los acontecimientos históricos que hicieron del siglo XX un tiempo terrible y hermoso, una "edad de los extremos". Una pieza comparable, en su valor literario y testimonial, a la autobiografía de Nina Berberova, a las memorias de Vladimir Nabokov o al conjunto que forman la novela G, de John Berger, y algunos de sus relatos breves.

Una importancia central que tiene la narración de la propia vida, en el caso de un lúcido observador y analista del siglo XX, es que él "estaba ahí". Nacido "en el año de la Revolución Rusa", estaba ahí cuando se desintegró el imperio británico —se desintegraron, al menos, los efectos simbólicos de ostentar el ejercicio del poder gubernamental en las colonias—, y sobre todo cuando el mundo decimonónico y sus valores cayeron derrotados a los pies de la "vida moderna" —los propios padres de Hobsbawm: un ciudadano británico y su joven esposa austríaca, miembros de la parte más cosmopolita de la comunidad judía de Viena, se vieron allí hundidos en la miseria—. Hobsbawm estaba ahí cuando subió Hitler al poder y cuando fue vencido. Cuando se desmoronó el Muro de Berlín y, con él, toda una era de "socialismo real". Hobsbawm estaba ahí , recorriendo Latinoamérica y siguiendo el rastro de sus movimientos insurreccionales justo en los años que van desde la revolución cubana al surgimiento de las guerrillas setentistas. Y estaba ahí viendo caer las Torres Gemelas de Manhattan, oyendo cómo Washington se declaraba "único protector de cierto orden mundial" y decretaba así la clausura del siglo XX. El 11 de septiembre de 2001, Hobsbawm estaba ahí , en una cama de hospital en Londres: "No existe lugar mejor que ése, lugar por excelencia de una víctima en cautiverio —escribió—, para reflexionar sobre el aluvión extraordinario de palabras e imágenes orwellianas que inunda a la prensa escrita y la televisión". Pero además, Hobsbawm —que hoy cumple 90, y todavía escribe artículos, publica libros y responde largas entrevistas telefónicas— sigue estando ahí. Desconfía de la perdurabilidad del imperio americano, señala las ingenuidades de la utopía altermundista, piensa que es preciso ser "un historiador escéptico" y, a la vez, esperar lo mejor del proyecto liberador del marxismo, al que sin dudas reivindica.

En una entrevista en Libération decía que "hay que devolverle al marxismo su elemento mesiánico". A pesar de que el pensamiento político (sobre todo el marxismo) aspira a "salvar" a grandes porciones de la humanidad, la tendencia secular es a evitar el mesianismo. ¿La utopía marxista tiene aún una oportunidad mesiánica en este siglo?

No en la forma en que creíamos en ella, es decir la de una economía planificada centralmente que prácticamente eliminaba el mercado, sino bajo la forma de un sistema deliberadamente orientado a incrementar la libertad humana y el desarrollo de las habilidades humanas. Creo que, así, el marxismo todavía tiene un campo de acción considerable.

¿Y las utopías altermundistas?

Lo positivo es que son anticapitalistas y han vuelto a plantear la cuestión de que el capitalismo en su totalidad debe ser criticado. Lo negativo es cierta falta de realismo. Respecto de la globalización, por ejemplo: se la puede controlar en parte pero no se puede decir que se la va a revertir. Veo varias utopías en el movimiento altermundista pero, por ahora, ninguna que sea universalmente aplicable como las aspiraciones socialistas de los siglos XIX y XX. Mucho del utopismo altermundista está más cerca de los viejos anarquistas, que decían: Acabemos con el capitalismo, acabemos con el régimen malvado y después, de alguna manera, todo resultará bien . Hay versiones políticamente más útiles: algunas ONG aprendieron a actuar globalmente y pueden ejercer verdadera presión en campos importantes como el ambiental.

En su último libro, "Guerra y paz en el siglo XXI", afirma que la democracia está rodeada de retórica vacía: se ha convertido en un concepto incuestionable que, sin embargo, enmascara situaciones inaceptables de injusticia. ¿Sería posible recuperar un sentido auténtico de democracia? ¿Tendría sentido?

La retórica vacía de la democracia sirve de justificación a las conquistas imperiales, pero la crítica principal a la democracia como retórica de propaganda es más amplia. En general se la usa para justificar las estructuras existentes de clase y poder: " Ustedes son el pueblo y su soberanía consiste en tener elecciones cada cuatro o seis años. Y eso significa que nosotros, el gobierno, somos legítimos aun para los que no nos votaron. Hasta la próxima elección no es mucho lo que pueden hacer por sí mismos. Entretanto, nosotros los gobernamos porque representamos al pueblo y lo que hacemos es para bien de la nación ". Una crítica: la democracia queda reducida a una participación ocasional en las elecciones, porque oficialmente en una democracia uno no está autorizado a emprender otras acciones políticas que no sean las legítimas y pacíficas.

Varios politólogos franceses piensan mejorar la democracia fortaleciendo el debate institucional.

Sí, pero mi objeción es mucho más amplia: no digo únicamente que la democracia no puede quedar reducida sólo a las elecciones, tampoco puede quedar reducida al debate. Lo que el pueblo hace y es debe influir en el gobierno, de formas variadas. Su influencia no puede quedar reducida a una forma particular de constitución. Por otra parte, muchos problemas del siglo XXI escapan al marco de los estados nacionales. La democracia existe sólo dentro de los estados nacionales así que, nos guste o no, tenemos que encontrar otras formas de abordar problemas globales. Es difícil de saber cuáles van a ser porque, hasta ahora, nada reemplazó a los estados.

Cuando habla de "pueblo" piensa en movimientos sociales, los de Argentina, por ejemplo.

Por supuesto. Cualquier movimiento es sumamente importante, siempre que el gobierno tome en cuenta la opinión del pueblo.

Usted estudió la forma en que, históricamente, muchos movimientos perdieron eficacia al convertirse en usinas de clientelismo, usados por el populismo.

"Populismo" es un término que se usa en sentido demasiado general. La mayoría piensa que el populismo está asociado a la derecha política pero también puede estar asociado a la izquierda o al centro. "Populismo" simplemente quiere decir gobiernos que tratan de hablar directamente con la gente; lo pueden hacer con diferentes propósitos. Perón era populista en un sentido y Chávez, en otro. No diría que necesariamente el populismo como tal debe ser aceptado por completo o rechazado. La esencia de la democracia es que el gobierno tiene que tomar en cuenta lo que el pueblo quiere y no quiere. No hay ningún mecanismo eficaz para hacerlo: el gobierno representativo no es muy eficaz. A veces funcionan mejor la prensa o los movimientos directos.

¿Tiene futuro la "multitud" entendida como sujeto político, tal como piensa Toni Negri?

Debo decirle que no soy un gran admirador de él. No tengo muy buena opinión de Negri. Y creo que el término "multitud" es demasiado general. Hay que definir qué se entiende por "multitud". Se la podría estructurar por clases, por nacionalidad o de otras formas, pero decir "multitud" no nos lleva muy lejos.

El concepto de "clase social" también fue objetado (Philip Furbank lo atacó sociológica e históricamente). ¿En qué cifraría la importancia política del concepto de clase?

Es un concepto que de hecho se mantiene. Cualquiera que analice resultados electorales verá que se los descompone por clase, sección y nivel de educación (hoy día esto también significa clase). Hoy la política no está dominada por movimientos conscientes de que representen una clase, pero eso no significa que la clase haya dejado de ser importante. Algunas clases son hoy menos relevantes (la clase industrial trabajadora) pero eso no quiere decir que las clases hayan dejado de existir. Es un gran error subestimar la importancia de la clase. Y es un gran error suponer que una clase representa a las otras.

El Atlas y el mundo entero

"El 8 de febrero de 1929, a última hora de la tarde, al regresar de una de sus cada vez más desesperadas idas y vueltas a la ciudad en busca de dinero, fruto de su trabajo o de algún préstamo, mi padre cayó fulminado delante de la puerta principal de casa". Así narra Eric Hobsbawm el más directo impacto de la Depresión en su memoria de 12 años. Dos años después iba a morir su madre. Pero hasta entonces, la extrema vulnerabilidad en que se hallaba su familia le había resultado casi inadvertida. El primer indicio de "lo dura que era la situación" lo había tenido —cuenta— luego de mostrar la lista de libros que pedían sus profesores del secundario: entre ellos el costoso Atlas Kozenn. "¿Es absolutamente imprescindible que lo tengas?", se había alarmado su madre. El libro finalmente se compró, pero —escribe Hobsbawm—: "la sensación de que en esa ocasión se había hecho un sacrificio importante siempre me acompañó". En su biblioteca, Hobsbawm conserva el viejo Atlas Kozenn un poco maltrecho y lleno de dibujitos en los márgenes . Dice que todavía lo consulta. Su obra, que abarcó el mundo entero en transformaciones sucesivas, quizás haya sido una forma de reconocer el valor de aquel sacrificio.

Ese mundo, que de nuevo se transforma mientras avanza la globalización capitalista, no verá desaparecer las unidades políticas reconocibles. Por ahora, al menos —afirma Hobsbawm—, no verá desaparecer los Estados nacionales. "La globalización debilitó muchos poderes del Estado. Hay una tendencia a globalizar la economía, la ciencia, las comunicaciones, pero no a crear grandes organizaciones supranacionales. Muchos Estados son irrelevantes o existen en función de la globalización (viven del turismo o como paraísos fiscales), pero hay cinco o seis que determinan lo que pasa en el mundo, y otros, más chicos, son importantes porque imponen límites a la globalización. La globalización capitalista, por ejemplo, insistía en el libre movimiento de todos los factores de la producción —dinero, bienes—, sin restricción y por todo el mundo. Pero la mano de obra es un factor de la producción que no ha instaurado el libre movimiento, y una de las razones es política (los Estados no lo permiten porque podría crear enormes problemas políticos a nivel nacional). El Estado no está desapareciendo; coexiste con la globalización, o sea, con un puñado de corporaciones, pero no desaparece."

El proyecto de Unión Europea, dice, es todavía dudoso. ¿Cuáles son los aspectos más dudosos?

No hay una identidad europea. En la UE, las decisiones las toman los gobiernos nacionales; las elecciones, incluso las europeas, se llevan a cabo en términos de política nacional. La expansión de la UE a 27 Estados lo hace aún más evidente: no creo que tenga futuro como Estado federal único y, hasta que no lo tenga, no tendrá un electorado efectivo ni será la base efectiva de la democracia. Eso no quiere decir que sea una mala organización. Al contrario, parece buena.

Una grandeza económica.

Económica y algo más: ha logrado establecer ciertos patrones comunes en materia de leyes aceptadas como superiores a las leyes nacionales de los Estados. Quizá lo más cercano a una federación.

La UE acaba de sancionar una ley que castiga a quien niegue el Holocausto. Usted estuvo en contra del juicio al historiador David Irving (acusado de negar la "solución final"): "La misma expresión —dijo— pertenece a una era en la que la condena moral reemplazó a la historiografía". ¿Qué opina de esta ley?

No creo que se pueda establecer o negar la verdad histórica por medio de la legislación. Fue un error sancionar leyes que consideren un delito negar el Holocausto, y es un error de los franceses tratar de promulgar una ley sobre el genocidio de los armenios, y fue un error del gobierno de Chirac insistir en que hay que enseñar que el imperio francés fue positivo. Es la opinión general de los historiadores profesionales —no hace falta aclarar que difícilmente tengamos simpatía alguna por los nazis o la masacre de los armenios por los turcos. Sólo que ésa no es la manera de establecer la verdad.

Usa un ejemplo futbolístico para señalar diferencias entre los EE.UU. y el antiguo imperio británico. ¿Le gusta el fútbol?

No soy fanático pero todos somos parte de una cultura futbolística. Lo que digo es que hay un conflicto básico entre la lógica del mercado, una lógica global, y el hecho de que las emociones de la gente están atadas al equipo nacional. Por un lado, los clubes y la competencia entre los principales clubes de los principales países europeos son los que dan el dinero. Pero allí no hay nada nacional (como sabe, hubo un momento en que mi equipo, el Arsenal, no tenía prácticamente ningún jugador nacido en Inglaterra). Para estos grandes clubes, las selecciones nacionales son una distracción. No les gusta prestar a sus jugadores para que entrenen con sus selecciones. Pero las selecciones nacionales tienen que entrenar. Por lo tanto, para los clubes —empresas capitalistas, naturalmente— la selección nacional es una distracción y sin embargo no pueden prescindir de ella porque lo que mantiene al fútbol en funcionamiento es la competencia internacional.

Esa distracción y las tensiones que plantea son un atractivo mayor. Los partidos no serían tan intensos si no estuvieran esas emociones en juego.

Sí. Y en muchos sentidos, muchos países que antes no tenían identidad, como algunos de Africa, adquieren identidad a través de esto. Porque es más fácil imaginarse como parte de una gran unidad a través de once personas en una cancha que a través de abstracciones.

¿Cómo influyen las emociones en su oficio de historiador?

El historiador tiene que ser infinitamente curioso; tiene que poder imaginar las emociones de personas que no se le parecen. No se puede llegar al fondo de un período histórico si no se trata de averiguar cómo era. Alguien dijo una vez, muy acertadamente, que el pasado es otro país. Los historiadores son, de alguna manera, escritores, novelistas: tienen que imaginar pero no pueden inventar, deben guiarse por los hechos. Y el historiador tiene sus propios sentimientos pero ellos no deben interferir con las pruebas. En este sentido, el gran modelo es el francés Marc Bloch. No sólo era un maravilloso historiador: en su primer gran libro también imaginó una sociedad que creía que el rey estaba en contacto directo con el Cielo y que, por eso, la mano del rey podía curar sus males. Bloch tenía sus propias emociones, se unió a la Resistencia y murió a manos de los alemanes durante la Guerra. No era en absoluto una persona neutral.

El historiador no inventa los hechos, pero descubre —en los textos, en los documentos, en el análisis— cosas que estaban allí y nadie había visto. "Descubrir" e "inventar" son palabras muy próximas, aun etimológicamente. Descubrir o inventar el Big Bang ¿no es lo mismo?

Creo que los historiadores comienzan con ciertos problemas que surgen de cómo han sido criados, cómo piensan, etc. No llegan a la historia como cámaras que sólo filman (hasta las cámaras deben ser dirigidas hacia algo). Y además, los historiadores producen algo definitivo, permanente. No se pueden discutir las pruebas; sí las interpretaciones. Alguno cree que Elvis Presley no murió: está equivocado. Quien niega el Holocausto está equivocado. De allí partimos. Qué pien se usted de Elvis, cómo interpreta el Holocausto, hay infinitas discusiones posibles.

¿Su concepción de la historia cambió en todos estos años?

Básicamente no ha cambiado.

Trabaja con el tiempo: ¿alguna vez pensó qué es el tiempo?

Bueno, ahora pienso que tenemos que expandir nuestros horizontes por fuera de la vida humana. La humanidad abarca una pequeña porción de la historia del mundo, siguiendo patrones astronómicos o incluso geológicos. La agricultura se inventó hace quizá 10.000 años. Pero uno debe tratar de ver el cuadro completo. Uno de los grandes aciertos de Marx fue tratar de ver el desarrollo completo de la raza humana en perspectiva, desde que salió de las cavernas hasta el desarrollo de las sociedades. Eso no significa que uno no se pueda concentrar en períodos más breves. De hecho, uno debe hacerlo: los antropólogos solían entrenarse haciendo trabajo de campo sobre un determinado pueblo, y los historiadores se entrenan eligiendo determinado tema. Pero hoy el gran peligro de la historia es la excesiva especialización y que se enseñe la historia no como un progreso general de la especie humana sino como una serie de retazos elegidos según un criterio cualquiera. Y es muy importante que los historiadores se comuniquen, que escriban para que se los pueda entender, no sólo para otros especialistas.

UE: Democracia o plutocracia

10/06/2007
Un acuerdo secreto entre países europeos, OTAN y CIA avaló los secuestros y cárceles secretas de la CIA
The Independent, DPA, AFP, REUTERS

Dick Marty, investigador especial del Consejo de Europa sobre la colaboración de gobiernos europeos con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en la captura secreta de supuestos "combatientes enemigos" de Estados Unidos, dio a conocer hoy aquí su segundo informe sobre el caso, en el cual acusa de corresponsabilidad en los hechos a Alemania, Gran Bretaña, Italia, Polonia, Rumania, Bosnia y Herzegovina, así como Canadá y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).
Funcionarios de algunos gobiernos implicados -Alemania, Polonia y Rumania- rechazaron de inmediato las acusaciones vertidas en el informe, que Marty preparó durante los pasados 19 meses, pero en Washington el portavoz del Departamento de Estado, Tom Casey, no sólo confirmó que los "socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte" y la Unión Europea han apoyado las actividades contra el "terrorismo", sino además expresó su confianza en que mantendrán esa colaboración.

"Los europeos deben dar la cara frente a la verdad sobre el pasado", señaló Marty este día, luego de conocer las reacciones de algunos gobiernos europeos al reporte, que incluye análisis y testimonios de 30 agentes de inteligencia del continente -activos y retirados-, respaldados con estudios por computadora de datos del sistema de planeación de vuelos internacionales.

Sólo Canadá y Bosnia y Herzegovina (uno de los países que conformaron Yugoslavia desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta principios de los 90) "reconocieron completamente sus responsabilidades en relación con la ilegal transferencia de detenidos", aseveró el senador suizo.

El reporte de Marty confirma y amplía hallazgos que formaron parte del primer documento presentado hace un año, después de siete meses de investigación inicial, que arrojó las primeras evidencias de que 14 países europeos se coludieron con Estados Unidos para que la CIA realizara el traslado secreto de cientos de presuntos colaboradores con organizaciones islamitas que pretendían actuar militarmente contra objetivos de ese país.

"Los vuelos de la CIA" comenzaron a ser de conocimiento público en 2004, por revelaciones de la prensa estadunidense y europea. Su principal objetivo fue llevar a los "combatientes enemigos" de Estados Unidos de cárceles clandestinas de la CIA en Rumania, Polonia y Afganistán a la base de Guantánamo, con escala en aeropuertos europeos. Con base en diversos informes, el Parlamento Europeo indicó en 2006 que entre 2001 y 2005 pudo haber alrededor de mil 200 viajes.

En este segundo informe, Marty señaló que la isla británica de Diego García -parte de un archipiélago del océano Indico, donde Estados Unidos mantiene una base militar- tuvo un "papel crucial" en la respuesta estadunidense a las organizaciones involucradas en el ataque a Nueva York en septiembre de 2001.

A la lista de países mencionados en el informe anterior, que incluía a España, Marty agregó Tailandia, donde hubo un centro de interrogatorios que sirvió como punto de paso hacia los llamados "sitios negros", donde fueron encerrados los presuntos combatientes islamitas tras su "rendición" (el término utilizado por el gobierno estadunidense para referirse a la captura).

Marty ofreció en esta ocasión revelaciones más específicas sobre la participación de las más altas autoridades de Polonia y Rumania entre los años 2003 y 2005.

"A través de nuestras propias fuentes, provenientes tanto de los servicios estadunidenses como de los países implicados, hemos tenido la confirmación, clara y detallada, de que esos dos países (Polonia y Rumania) efectivamente tuvieron centros de detención en el contexto de un programa especial de la CIA, elaborado por la administración estadunidense luego del 11 de septiembre de 2001", indicó.

La información, agregó, está corroborada con datos sobre el tráfico aéreo que Polonia "pretendía ignorar y que estamos en condiciones de probar gracias a diferentes fuentes documentales", añadió el legislador suizo, de 62 años de edad, quien además puntualizó que el presidente polaco de entonces, Alexander Kwasniewski, permitió el funcionamiento de prisiones clandestinas de la CIA.

El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia, Robert Szaniewski, rechazó la versión de Marty sin dar más argumentos. Otros funcionarios del gobierno polaco cuestionaron la calidad de la investigación de Marty al expresar que el parlamentario suizo no realizó actividades in situ para documentar su trabajo, aunque el legislador desestimó más tarde las críticas al indicar que su equipo estuvo consciente de que los responsables hicieron todo para borrar las evidencias.

En el reporte también se afirma que tanto el actual presidente de Rumania, Traian Basescu, como su antecesor, Ion Iliescu, sabían de la existencia de esas cárceles en su país, que -precisó Marty en el documento- fueron instaladas con la ayuda de los servicios secretos del ejército rumano junto al centro de la fuerza aérea Mihail Kogalniceanu, a orillas del mar Negro.

Las bases de colaboración entre Rumania y Estados Unidos fueron establecidas en un acuerdo firmado en 2001 por los gobiernos de ambas naciones, cuando Iliescu era el jefe del Estado rumano, aseguró Marty.

Sergiu Medar, ex asesor de seguridad de Basescu, rechazó las acusaciones contra el actual mandatario rumano con el argumento de que en el periodo de referencia el funcionario no se encontraba en la base aérea.

El parlamentario suizo apuntó que la OTAN y Washington pactaron un acuerdo secreto en 2001 para permitir que la CIA realizara sus operaciones en Europa, lo cual fue negado por portavoces de la alianza atlántica en Bruselas.

En otro punto del informe, Marty acusa a "ciertos gobiernos" europeos, pero especialmente a Alemania e Italia, de haber obstaculizado la búsqueda de la verdad, al invocar la noción de "secreto de Estado". Berlín, por conducto del portavoz gubernamental Thomas Steg, negó la aseveración del suizo, y dijo que "no tiene conocimiento" de ninguna prisión secreta de la CIA.

En Milán, en tanto, 26 agentes de la CIA comenzaron a ser enjuiciados "en ausencia", en un tribunal donde son acusados de haber secuestrado a un imán egipcio, Abu Omar, el 17 de febrero de 2003, en aquella ciudad del norte de Italia, justo en la época en que los vuelos de esa agencia estaban en auge.

La captura de Abu Omar fue realizada en el tiempo en que Italia era gobernada por el conservador Silvio Berlusconi, aliado de George W. Bush en la invasión de Irak, pero quien sin embargo negó siempre tener conocimiento de los hechos.

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