11/7/07

Reseña de:
"Irak, Afganistán e Irán, 40 respuestas al conflicto en Oriente Próximo"

de Nazanín Amirian y Marha Zein
11/07/2007
Tres puntos calientes analizados por dos mujeres valientes
Pascual Serrano
Rebelión
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Se han escrito muchos libros sobre la invasión a Iraq, algo menos sobre la de Afganistán, poco volúmenes sobre la crisis que enfrenta a Estados Unidos con Irán, y creo que nunca sobre estos tres países en un mismo libro y su conflicto con Estados Unidos. Sobre estas tres crisis han escrito Nazanín Amirian y Marha Zein su libro “Irak, Afganistán e Irán. 40 respuestas al conflicto en Oriente Próximo”, y aunque en el formato dividen la obra en tres bloques según el país que aborden, resulta evidente que existen muchos elementos interrelacionados, el principal de ellos, Estados Unidos, pero también otro que muchas veces queda en segundo plano: Israel. La tesis de la autoras es que “el objetivo primordial de las guerras en Oriente Próximo promovidas por Washington no ha sido el control sobre el oro negro sino cumplir las directrices del gobierno israelí para debilitar e incluso destruir los dos grandes estados de la región, Irak e Irán, que son quienes pueden cuestionar su hegemonía y expansionismo militar y territorial”. De ahí que desde el sionismo influyente en Estados Unidos se estableciera un “eje del mal” constituido por Irak, Irán, Siria, Arabia Saudí o Egipto y no estuviera, por ejemplo, Corea del Norte. O que nunca se plantease agresión contra Arabia Saudí y Kuwait, no olvidemos que el primero tenía más relación con Ben Laden y el origen de su ideario que el propio Afganistán. Por otro lado, Estados Unidos ha ejercido el veto para proteger a Israel de las resoluciones condenatorias del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas nada menos que 31 veces.
La influencia judía en Estados Unidos no se limita al ámbito republicano, las autoras nos recuerdan que los demócratas reciben “hasta un 65 por ciento de su financiación de los multimillonarios judíos próximos a Likud”.
El libro se desarrolla bajo el formato de cuarenta preguntas que son formuladas y respondidas por Nazanín Amirian y Marha Zein. A través de ellas nos presentan algunas reflexiones que nos resultan familiares, pero también otras originales y muy valiosas. También tienen muy presente el antecedente de la guerra de Iraq con Irán, no siempre tan explicado en los análisis sobre la invasión. La conclusión de este libro sobre la invasión a Iraq, merece ser recogida:
“El plan consistía en destruir el país, apoderarse de él y luego reconstruirlo a su medida.
Para Tel Aviv el objetivo era simplemente eliminar un país árabe-islámico desarrollado con un potencial de fuerza muy importante llamado Irak, e impedir la constitución de ningún otro gobierno que pudiera hacerle sombra; ni siquiera pretender edificar nada. Un montón de escombros garantizaría la marcha exitosa de sus proyectos para la región.
Para los países musulmanes la Guerra del Golfo supuso agudizar la división interárabe; las alianzas regionales cambiaron profundamente; aumentó la brecha entre los ciudadanos y sus gobernantes; provocó una crisis de legitimidad; dio espacio a los movimientos islamistas, tanto a los creados por los norteamericanos e israelíes –los muyahidines afganos, los talibanes, Al Qaeda- como a otros surgidos desde el seno de los sectores de la población más desfavorecidos; redujo el espacio de los partidos de izquierda y nacionalistas; asestó un gran golpe a Arabia Saudí, Kuwait y Qatar, haciéndoles aun más dependientes de los intereses estratégicos de los EEUU; debilitño a la OLP y, paradójicamente, fortaleció a Irán, al desaparecer la fuerza milita de su principal enemigo regional.”
El fracaso de la invasión ha sido manejado por Washington abordando “la mentira como si fuera un error, lo que convierte al gobierno en honesto y humilde, virtudes de gran aceptación en la culturan occidental”.
Sobre Afganistán, nos recuerdan el periodo del gobierno de los militares progresistas del Partido Democrático del Pueblo (PDP) en los años setenta y ochenta, una política de desarrollo democrático que se ha intentado ocultar y que fue truncada por Estados Unidos mediante los muyahidines islámicos. También nos explican las autores los intereses geoestratégicos que tiene Estados Unidos en Afganistán como llave de acceso a los recursos de las ex repúblicas soviéticas y cómo la brutalidad de los talibanes se le escapó de las manos a los estadounidenses más partidarios de la elegancia de guante blanco de la dictadura saudí y hubo que cambiar la estrategia para presentar como crueles a quienes antes fueron luchadores por la libertad. Para Nazanín Amirian y Marha Zein la invasión a Afganistán tras el 11-S es “tan absurda como si una persona, por ejemplo, de nacionalidad alemana, después de haber colocado una bomba en Francia y posteriormente haber ido a refugiarse en España, lo que provocara es que el gobierno francés bombardease España como represalia, matara a continuación a decenas de miles de civiles inocentes y ocupara el país con la excusa de estar buscando al supuesto terrorista”. Hoy en Afganistán, tras una invasión para libertar a las mujeres del burka, se ha impuesto la sharia, las mujeres vuelven a cubrir sus cuerpos, y son acusadas de delitos penados con la muerte, como la prostitución y el adulterio. Todo ante la indiferencia occidental puesto que en Afganistán, los únicos occidentales que permanecen son los empresarios.
Las autoras también plantean la tesis de que la política de la Administración Bush de no “acabar con la presencia de los talibanes en las provincias sureñas de Afganistán (…) responda a los futuros planes de Bush con respecto a Irán; quizás no descarte recurrir a ellos para desencadenar la guerra en el país persa: de hecho, los talibanes ya están apoyando a los grupos opositores islamistas baluches iraníes”.
Probablemente la parte que aporta información más novedosa es la referente a Irán, que casi supone al mitad del libro y diecinueve de las cuarenta preguntas y respuestas que comprende la obra. Sin duda, el origen iraní de Nazarín Amirian explica esto. Y es que por fin una iraní –además mujer, lo cual permite una perspectiva más interesante hacia ese país- tan crítica con el régimen teocrático de ese país como con la política imperialista de Estados Unidos, nos aporta su interpretación de la crisis. A través del sistema de preguntas y respuestas se nos explica lo que nunca, al menos yo, pude leer en los medios de comunicación sobre el sistema político-religioso de Irán, su sistema electoral, las competencias del presidente y de instituciones como el Consejo Supremo de Seguridad Nacional, el Consejo Guardián de la Constitución Islámica; la llegada al poder de Ahamdineyad, su trayectoria. Las autoras nos analizan los conflictos de poder que se desarrollan en ese país y su teoría sobre la aparente belicosidad y arrogancia del mandatario iraní. Según ellas, los presidentes de Irán y Estados Unidos se retroalimentan: “No hay duda de que una agresión militar sobre Irán incrementaría el poder y la popularidad Ahamadineyad, y no sólo en Irán, sino también entre millones de musulmanes del mundo”. Recordemos cómo se despertó la admiración en el mundo musulmán hacia Nasrallah, líder de Hezbolláh, tras la agresión de Israel en julio de 2006. “Por su parte –dicen las autoras-, el presidente Bush también puede recurrir a una agresión militar limitada para enviar las noticias sobre el caos en Irak y Afganistán a un segundo plano”.
La denuncia de las privatizaciones que está llevando a cabo el gobierno de Irán, la corrupción y debilidad de su economía nacional, con lo que supone de empobrecimiento de la población, no les impide a las analistas dejar en evidencia la hipocresía de Estados Unidos y Europa de querer impedir el desarrollo nuclear pacífico de Irán y recordar que Israel posee armas de ese tipo sin autorización expresa de la comunidad internacional.
Amirian y Zein recuerdan que los planes nucleares de Irán se remontan a los años cincuenta y sesenta, sin embargo entonces recibió la ayuda de EEUU para esos proyectos. Así, en 1959, el Centro de Investigaciones Nucleares de Teherán se equipa de un reactor fabricado en EEUU. En 1975 Henry Kissinger, entonces secretario de Estado de Estados Unidos, firmó el National Security Decision Memorandum 292, bajo el título “La cooperación nuclear EEUU-Irán”. Las autoras ofrecen en ese capítulo valiosa información sobre esa cooperación que deja en evidencia la hipocresía estadounidense actual y también la europea que participó en aquellos proyectos. Todo se truncó cuando terminó la dictadura del Sha y llegó la revolución de los ayatolás. Fue entonces cuando, al parecer, los iraníes perdieron su derecho a desarrollar tecnología nuclear pacífica, mientras que sí lo tienen países violadores del Tratado de No Proliferación Nuclear como Israel, Pakistán o India. Las afirmaciones contra Irán repiten el patrón de las acusaciones de armas de destrucción masiva contra Iraq. Según las autoras, “una de las estrategias de Bush es empujar a Irán a abandonar el TNP, la expulsión de los inspectores o la eliminación de las cámaras de vigilancia de la IAEA para sentirse libre a la hora de empezar las operaciones militares contra ese país”.
La honestidad y sinceridad de nuestras dos analistas les lleva a abrir el debate sobre si Irán necesita o no energía nuclear, aportándonos los dos puntos de vista y los argumentos de cada parte. Finalmente, Amirian y Zein están convencidas de que “EEUU no invadirá la República Islámica y ni mucho menos la ocupará militarmente. La agresión que ya han puesto en marcha EEUU e Israel obedece a estrategias más maquiavélicas”. Según las autoras, el “plan para desestabilizar el país pasa por varias fases y se manifiesta en varios planos, tales como provocar tensiones étnicas y bombardeos puntuales para debilitar las capacidades económicas y defensivas, restarle fuerzas con un embargo económico, provocar alguna ‘revolución naranja’ o ‘de terciopelo’ encabezada por algún reformista o incluso político veterano y retirado…”.
Pero los iraníes ya saben por su historia lo que reserva Estados Unidos para ellos, recuerdan el golpe de estado de 1953 que organizó la CIA contra el nacionalista Mosadegh, tan bien explicado en el libro “Todos los hombres del sha”, de Stephen Kinzer [1]. Tras él, los iraníes vivieron 25 años de férrea dictadura de Reza Pahlevi.
Como dicen Nazanín Amirian y Marha Zein, “hay algo peor que una dictadura teocrática”; y es un cóctel de bombas, sangre, dolor, desesperación, tortura, hambre, abusos…”, en resumen, el formato de “transición” que aplica Estados Unidos a los países que dice democratizar.
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Nazanín Amirian y Marha Zein.
“Irak, Afganistán e Irán. 40 respuestas al conflicto en Oriente Próximo”.
Editorial Lengua de Trapo. http://www.lenguadetrapo.com/

La más antigua querella del mundo

11/07/2007
Cultura
Santiago Alba Rico
Rebelión/Ladinamo
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La más antigua querella, fuente de toda violencia humana, se remonta -según una tradición común a tres religiones- al litigio entre Caín y Abel, los famosos hermanos rivales. Pero hay una más antigua y más inquietante, fuente de la humanidad misma, y es la que sus padres, expulsados del Paraíso, establecieron con los animales, esos primeros hermanos, ahora irreconocibles, a los que el castigo divino -el trabajo y la conciencia- convirtió de pronto en enemigos de los hombres. ¡Pobres animales que acudían alegres y confiados, ignorantes de la ruptura, para recibir una cuchillada de oreja a oreja! ¡Pobres hombres obligados a comerse a sus cuadrúpedos gemelos y a negar civilizadamente el parentesco que los habría vuelto incomestibles! Esta agonística y muy sofisticada negación de la propia familia -porque ha construido pirámides, elaborado alfabetos y fabricado aviones- es lo que llamamos cultura , cuya íntima tensión oscila, pared contra pared, entre el rechazo y la tentación de la animalidad: si la separación de la naturaleza conduce a la cólera armada de Caín, recaída paradójica en la animalidad negada por ese gesto, la actualidad social del gesto del asesino induce la nostalgia de la condición animal como lo único propiamente humano del hombre. En una época en todo semejante a la nuestra, en la que la negación del parentesco había reactivado las peores formas de animalidad, Kafka exploró esta antigua querella para encerrarnos en un nauseabundo callejón sin salida: si en el Informe para una academia un mono se ve obligado a evolucionar con asco bajo la crueldad de los hombres, convirtiéndose en uno de ellos, en la Metamorfosis , al revés y con el mismo resultado, el asco de toda una sociedad expulsa a un hombre fuera de ella, transformándolo en un monstruoso insecto.
En un mundo en el que los hombres se matan entre sí para negar salvajemente su parentesco con los animales, hay algo piadosamente humano en reivindicar la animalidad edénica. En el siglo I de nuestra era, el escritor griego Plutarco abordó la querella en una obrita curiosa, Los animales son racionales o Grilo, en la que Ulises se queda perplejo ante la respuesta de Circe a su petición de desencantar a sus compañeros: “Me estás considerando sin más una fiera”, dice el héroe, “si crees que me vas a convencer de que es una desgracia dejar de ser un animal para convertirse en un ser humano”. En esta primera versión del Informe para una academia -mucho más optimista, porque los animales resisten- el cerdo Grilo, portavoz de la filosofía cínica, rechaza recuperar su condición original, asociada a la maldición de la violencia, la codicia, la vanidad y el deseo. Privados de la magia de Circe y condenados a la humanidad, los hombres somos -en cualquier caso- una involución a partir de los corderos, las abejas e incluso los lobos.
Algo de esta denuncia abstractamente moralista de la humanidad podemos encontrarlo en La disputa entre los animales y el hombre (Siruela 2006), un tratado polemista redactado en el siglo IX por una corriente ilustrada y cosmopolita del Islam chií, los Ijwan Al-Safa' o Hermanos de la Pureza, lo que de entrada demuestra el intercambio de besos impuros entre civilizaciones hoy reputadas antagónicas y el refinamiento filosófico de una cultura juzgada supersticiosamente irracional. En La disputa, los seres humanos, que han conquistado el mundo, llegan a la isla de Balasagun, reino edénico de los genios gobernada por Sah Mardan, y tratan de someter y poner a su servicio a los animales que allí viven libre, mansa y amistosamente. Celosos de su independencia, cada especie manda un representante para defender su causa ante el rey y denunciar a esas criaturas invasoras que, durante el juicio convocado para resolver el litigio, van a reivindicar su superioridad racial y, en consecuencia, su derecho absoluto sobre la naturaleza. Frente a estas pretensiones, la condena abstractamente moralista del hombre recurre a los estándares de la crítica plutarquiana: la vanidad, la guerra, la ambición de riquezas, la hipocresía, la crueldad. Pero la oposición política de los Ijwan al poder material que los excluía y sojuzgaba en su época tiñe toda la obra de una nítida coloración social, también muy cosmopolita (pues desafía por igual a musulmanes, judíos y cristianos). ¿Por qué el lector toma partido desde el principio y con pasión militante por la causa de los animales? ¿Por qué el artificioso, adventicio y tautológico argumento teológico que, contra toda lógica y manteniendo incólumes los razonamientos del chacal y de la abeja, viene a dar la razón a los hombres en el último momento nos deja con una amarga sensación de derrota? Nos identificamos con los animales porque denuncian una sociedad concreta caracterizada por la tiranía política, el poder religioso y la explotación laboral (vuestros trabajadores, dice el delegado de las aves, “están cansados de cuerpo, tristes de alma y apesadumbrados de espíritu: construyen lo que no van a habitar, plantan lo que no cosecharán, recogen lo que no van a comer”). Nos identificamos con los animales porque, frente a estos tres abusos, constituyen -en la ficción de los Ijwan- un colectivo sin jerarquías, guiado por una razón más pura, en el que ni el alimento ni los vestidos ni los placeres son arrebatados violentamente a otras criaturas. En La disputa, en realidad, la asamblea zoológica subroga al pueblo humilde y laborioso sometido al jactancioso despotismo de los gobernantes (que los tratan como a animales); en La disputa el animal no define una condición ontológica añorada y sin retorno ni tampoco -o no solamente- el espejo negativo de una humanidad inmutable: el animal de los Ijwuan es el hombre verdadero, utópico pero posible, enfrentado a una sociedad cuyo conflicto no es humano sino político y de clases. En esta primera versión de la Metamorfosis de Kafka, los insectos despreciados salen de la obscuridad para reivindicar su dignidad auténticamente humana frente a la hybris asqueada de los poderosos; y su palmaria superioridad racional sólo puede ser desmentida por la decisión arbitraria de un dios que no existe. La humanidad debe evolucionar hacia el pueblo: ésta es una de las lecciones -entre otras- que un libro cosmopolita del siglo IX debe seguir dando hoy a musulmanes, cristianos y judíos por igual.

Las televisiones españolas cometieron 9.000 infracciones de su autorregulación en 14 semanas

11/07/2007
M.C.
Rebelón/El Mundo
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El código de autorregulación de las televisiones en relación a los contenidos y la infancia sigue haciendo aguas y las infracciones son una constante. La Sexta, Cuatro y Antena 3 son las que vulneran de manera más reiterada un código que se comprometieron a cumplir con el Gobierno. En tan sólo 14 semanas, las televisiones nacionales infringieron 9.000 veces el código de autorregulación, según un estudio de la Universidad Rey Juan Carlos para el departamento de la vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega.El trabajo examinó más de 1.400 horas de programación, de lunes a viernes en el horario de protección reforzada de los niños, y el resultado no es muy alentador. Del total de las infracciones, La Sexta cometió 2.430 (27%), 2.070 (23%) Antena 3, Cuatro 1.890 (21%), Telecinco 1.440 (16%) y TVE 1.170 (13%).Los autores del estudio consideran que La Sexta, la cadena que peor comportamiento tiene, «representa un caso particular dentro de la parrilla televisiva». Aseguran que sus contenidos «son muy inestables», aunque lo achacan en buena media a «su juventud e indefinición». Mayoritariamente, infringe el código en las series (57%) que emite en el horario protegido.El 32% de infracciones de Antena 3 se producen en la series de ficción, pero todavía es más llamativo que otro 27% se genere en los dibujos animados que emite. El trabajo menciona expresamente a Shin Chan como un espacio inadecuado, porque «el protagonista es un niño con comportamientos social inadecuado: lenguaje soez o actitudes sexistas, así como referencias sexuales constantes que impregnan todos y cada uno de los capítulos». Los magazines, caso del Diario de Patricia, son causa de otro 27% de las infracciones.En Cuatro, los magazines como Channel 4 son responsables del 37% de las faltas cometidas por la cadena. Pero los dibujos animados -Bola de Dragón, Pretty Cure y La Pantera Rosa- representan casi el mismo porcentaje con un 36,7%. Los autores del trabajo detectaron en los trailers y promocionales de Cuatro «infracciones de comportamiento social, temática conflictiva y violencia, mayoritariamente».En Telecinco, que presenta un grado de incumplimiento inferior al resto de las cadenas comerciales, el 35% de las vulneraciones se producen en espacios como A tu lado, donde destaca negativamente «el tono de la mayoría de los comentarios, soeces o inadecuados». Tampoco salen bien paradas series como Yo soy Bea, e incluso los telediarios por «las imágenes violentas» emitidas.TVE, como corresponde a una cadena pública, es la que menos infracciones comete, aunque siguen siendo muchas. Casi la mitad, el 47%, se produce en las telenovelas. Espacios de actualidad como España directo también incurren en numerosas faltas (23%). Los sucesos, afirman los autores, «generan infracciones por temática conflictiva, con elevados niveles de gravedad». Tampoco se libran de críticas los telediarios, por «las imágenes de cadáveres y heridos graves» o «la crudeza» con que se trata la violencia de género, entre otros aspectos.

Escándalo en el Eurogrupo

11/07/2007
Nicolás Sarkozy dejó boquiabiertos a los ministros de Economía y Finanzas Deutsche Welle
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Nicolás Sarkozy asombró al Eurogrupo al proponer un “período de gracia” hasta 2012 para que Francia elimine el déficit presupuestario y presentar una singular visión de la política monetaria de la UE y del BCE.En un acto bastante singular, el presidente francés relegó al papel de comparsa a su ministra de Finanzas, Christine Lagarde, y se invitó a sí mismo a una reunión del los 13 ministros del Eurogrupo a la que normalmente sólo asisten los titulares de Economía y Finanzas de la UE.En la historia de la UE sólo se registró algo similar en 2004, cuando a un Consejo de Economía (ECOFIN) acudió el primer ministro conservador italiano Silvio Berlusconi, si bien en ese caso éste ocupaba simultáneamente la cartera del ramo. Poderosamente la atención llamó también en la UE el anuncio de que Francia mantendrá su déficit público este año y el próximo en un 2,5 por ciento del PIB, es decir, al mismo nivel que en 2006, y que no apunta a equilibrar el gasto público sino hasta el 2012.Con ello, Sarkozy pasa por alto el compromiso asumido en el pasado abril por los 13 países miembros de la zona del euro de reducir el nuevo endeudamiento en un 0,5 por ciento anual, para lograr un equilibrio presupuestario a más tardar en el 2010.La explicación de ello es que Francia se ha propuesto aplicar un programa de reavivamiento de la economía a través de medidas fiscales, que le costarán al Estado en 2008 unos 11.000 millones de euros y entre 13.000 y 15.000 millones a partir del 2009.Planteamientos heterodoxosPor si fuera poco, Sarkozy también ha puesto en tela de juicio la aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) para Francia. El presidente francés propuso celebrar una cumbre de jefes de Estado y Gobierno para después del verano, a efectos de analizar la política económica de la UE.A continuación criticó lo que denominó la “sobrevaluación del euro frente al dólar” y exigió más poderes para el Eurogrupo, hasta ahora un cónclave “de reflexión” de tipo “informal”, para que ejerza un “contrapeso político” al Banco Central Europeo (BCE). Toda una herejía en una UE que hasta ahora ha defendido a capa y espada la independencia del Banco Central Europeo.Las exigencias de Sarkozy no han caído bien en la Comisión Europea. Su comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, defensor de la ortodoxia en cuestiones económicas y monetarias, manifestó estar “muy preocupado” por la ofensiva intervencionista del presidente francés.Las ideas de Sarkozy no dejaron impávido tampoco al presidente del BCE, el también francés Jean-Claude Trichet, presente en Bruselas, quien ve cómo el presidente francés pretende erosionar políticamente la independencia del banco emisor europeo.Ante la arremetida de Sarkozy, Bruselas no se quedó callada: la presidencia portuguesa de los 27 le advirtió que hay ciertas “líneas rojas” que no se puede traspasar, tampoco cuando se es presidente de Francia.Extrañeza en AlemaniaAlemania ve también con extrañeza la ofensiva francesa. La principal economía de la eurozona no está dispuesta a aceptar que Sarkozy aplique su terapia de “choque fiscal”, que a largo plazo puede acabar con las reglas del PEC.En todo caso, el nuevo “patriotismo económico” francés alarma enormemente a Bruselas. Después de las posiciones nacionalistas de Gran Bretaña y, sobre todo, Polonia en la última cumbre, ello podría dar nuevo empuje a las tendencias centrífugas en la Unión. Si bien el proteccionismo y estatismo es nada nuevo en Francia, ha sorprendido la virulencia de la posición de Sarkozy.El secretario británico del Tesoro, Alistair Darling, fue terminante y calificó al patriotismo económico francés de “una forma de neoproteccionismo”.Otra de las escaramuzas que se han abierto oficialmente en este Eurogrupo es el de la sucesión del actual director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el español Rodrigo Rato. Por tradición, el director del FMI es un europeo. El presidente francés propuso para el cargo al también galo Dominique Strauss-Kahn, ex ministro socialista.Berlín, sin embargo, no desea que sea un francés quien ocupe ese alto cargo. Actualmente, aparte de Trichet al frente del BCE, otro francés, Pascal Lamy, ocupa el puesto de director general de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El mundo visto por Sarkozy es francés. Y ello no es del gusto de todos.

Le Monde contra el renacer del cine en Venezuela

11/07/2007
Pantalla en negro: noches en blanco para las elites
Thierry Deronne
Rebelión
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Traducido por Juan Vivanco
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La cadena comercial RCTV regresa por cable con su programación habitual. El «Chávez cierra la última televisión independiente» es lo mismo que el «Salvador Allende, enemigo de la libertad de expresión» de 1973. El lector de Le Monde no lo sabrá nunca. En Venezuela, en julio de 2007, la oposición posee la aplastante mayoría de los medios y el diario francés no es más que un calco de este monopolio. Las «indagaciones» y las «pruebas» de Le Monde sobre la corrupción de Chávez florecen desde hace ocho años en todos los quioscos de periódicos. Desde por la mañana hasta la noche, cientos de radios comerciales vilipendian la democracia participativa y denuncian la «militarización del régimen». La exclusión que hace Le Monde de tres cuartas partes de la población reproduce el racismo de Globovisión, Venevisión, Televen, RCTV y otras cadenas que ocupan el 80 % de las ondas.
Una de las características de la revolución bolivariana es la lenta recuperación popular de los derechos políticos, sociales y culturales. Asfixiado por el neoliberalismo de los años 80, el cine latinoamericano había visto cómo se privatizaban sus escuelas, se malvendían sus estudios y se derribaban sus protecciones legales. «Los ocho estudios más grandes de Hollywood se reparten el 85 por ciento del mercado mundial de cine y ocupan el 98 por ciento de la oferta en América Latina», denunció Chávez el 3 de junio de 2006, durante la inauguración de una de sus promesas electorales, la Villa del Cine. Son 15 mini estudios, dos grandes salas completamente equipadas, un centro de alta tecnología para la posproducción y formación permanente. Por fin los cineastas venezolanos pueden enfrentarse a la dictadura de Hollywood realizando en su país las actividades subcontratadas en el extranjero.
Algunos de los proyectos son una película sobre Francisco de Miranda, filósofo que luchó en las revoluciones norteamericana y francesa, héroe de la independencia suramericana; «El general en su laberinto» de Gabriel García Márquez; una serie sobre Ezequiel Zamora, el Zapata venezolano; varios largometrajes de ficción; y varios cientos de documentales culturales o soiales. El ministro de Cultura, Farruco Sesto, promueve plataformas de creación, formación y difusión cinematográfica con el lema: «El pueblo es la cultura». El estado esperó a que la concesión de una cadena comercial expirase en mayo de 2007 para crear TVes, una televisión de servicio público, educativa, informativa y cultural. La Cinemateca Nacional inaugura 120 salas comunitarias en las aldeas campesinas o indígenas, hasta las orillas de los ríos de la ancha Venezuela, para que los eternos excluidos se liberen de la cárcel del DVD usamericano y accedan a las mejores obras del cine mundial.
Es entonces cuando Le Monde entra en acción. El titular está listo: «Chávez y su cine» (16 de junio). El «reportaje» del enviado especial Paulo Paraguana empieza con una exclusión. No habrá ningún contacto con el público popular de las nuevas salas de cine. Tampoco habrá entrevistas con ninguno de los directores, actores o actrices, técnicos, cámaras, operadores de sonido o productores independientes embarcados en la aventura. Como portavoz local, Paulo Paranagua prefiere a Óscar Lucien, un sociólogo al que se vio en 2003, junto a un militar golpista, en un programa destinado a demostrar las «mentiras» del documental de Kim Bartley sobre el golpe de estado contra Chávez (galardonado con doce premios internacionales). Personaje habitual de los platós televisivos venezolanos, no se cansa de despotricar contra la «dictadura del teniente coronel castrocomunista» y la «falta de libertad de expresión». No le gusta la Villa del Cine y tiene buenas razones para aborrecerla. Óscar Lucien añora la época en que el presupuesto del estado se repartía «en familia». Su pensamiento es fácil de resumir: si el estado ya no financia a la elite es que se ha vuelto totalitario. En El Nacional del 29 de junio de 2007 [1] critica el nacimiento de TVes, televisión de servicio público, en la frecuencia hertziana que ocupaba la cadena comercial RCTV: «Quien llegaba temprano a su casa todos los miércoles para ver en familia ¿Quieres ser Millonario?; la señora que despachaba rápido la cena para sumergirse en las peripecias afectivas de la culebra de turno; […] quien se entretenía los domingos con alguna superproducción hollywoodense, todos experimentan una sensación de despojo, de arbitrariedad». La directora de la nueva TVes siente pasión por la cultura afrocaribeña y los colegas de Óscar Lucien, como Marta Colomina, deploran la «negritud» de la cadena.
De todos los proyectos de la Villa del Cine el que más irrita a Paulo Paranagua y a su «testigo» es una coproducción sobre Toussaint Louverture, héroe de la revolución haitiana de finales del siglo XVIII. Es un proyecto del militante y presidente del Transafrica Forum, el actor Danny Glover (foto), que también está preparando una película sobre Frantz Fanon. El presidente haitiano René Preval aplaude la iniciativa: «Toussaint Louverture encarna la primera rebelión victoriosa contra la esclavitud en este hemisferio. Es nuestra contribución a la humanidad. Si Glover puede llevarla a la pantalla, nos sentiremos dichosos». Para Glover se trata de educar a los usamericanos sobre un «capítulo borrado de la historia». Para los venezolanos de la Villa del Cine es una deuda fundamental que se tiene con Haití. Gracias al decisivo respaldo de la República de los Jacobinos Negros, imbuidos de los ideales de la revolución francesa, Simón Bolívar pudo emancipar del imperio español las futuras repúblicas de Bolivia, Perú, Colombia, Ecuador y Venezuela.
Paranagua denuncia una connivencia entre Danny Glover y Hugo Chávez. Óscar Lucien se indigna por el «coste escandaloso que equivale a cinco presupuestos de la Villa del Cine». Lo que no dice el enviado de Le Monde es que los fondos no proceden del presupuesto de la Villa, sino de una dotación extraordinaria aprobada por la Asamblea Nacional en virtud e la importancia histórica del proyecto. Tampoco dice que más de la mitad del equipo de rodaje será venezolana, ni que la película se rodará por completo en Venezuela que, como socio mayoritario, recibirá gran parte de los ingresos de la película.
Louverture. Préval. Chávez. Glover. Pantalla en negro: noches en vela para las elites. A los sirvientes negros de los cócteles festivaleros les piden que se pongan delante de la cámara, como si tuviesen cosas urgentes que decir. Ya lo había dicho el presidente ecuatoriano Rafael Correa, cuyo gobierno también se dispone a democratizar el espectro hertziano y los recursos del cine: «La región no vive una época de cambio, sino un cambio de época».
Fuente:
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Juan Vivanco es miembro de Cubadebate , Rebelión y Tlaxcala , la red de traductores por la diversidad lingüística.
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Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a sus autores y la fuente.
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URL de este artículo en Tlaxcala: http://www.tlaxcala.es/pp.asp?reference=3237&lg=es

EEUU: Un espejo sangriento de los medios

11/07/2007
Los halcones del teclado
Norman Salomon
CounterPunch
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Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
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Muchos de los más destacados periodistas de EE.UU. quisieran que olvidáramos lo que dijeron y escribieron hace más de cuatro años para apoyar la invasión de Iraq. Ahora andan de puntillas cuando se trata de su propia participación en la promoción exagerada de la guerra y en la marginación mediática del disenso.
El grupo de observación de los medios FAIR (del que soy asociado) ha rendido un servicio al público en la última edición de su revista Extra. El director de activismo de la organización, Peter Hart, se basó en la amplia investigación de FAIR para juntar una muestra de notables citas de los medios vitoreando la invasión de Iraq.
Una de las primeras citas que merecen atención especial provino del experto periodista del New York Times – y empedernido promotor del Pentágono - Michael Gordon. En una aparición en CNN del 25 de marzo de 2003, sólo unos pocos días después de la invasión, Gordon presentó su desahogada bendición del bombardeo de la televisión iraquí por los invasores.
Gordon citó “lo que he visto de la televisión iraquí, en la que Sadam Husein presentaba propaganda a su pueblo y mostraba el helicóptero Apache y afirmaba que un agricultor lo había derribado y trataba de persuadir a su propio público de que realmente estaba a cargo, en circunstancias que tratamos de enviar el mensaje exactamente contrario” – y por lo tanto, continuó el periodista del Times, la televisión iraquí era “un objetivo adecuado.”
Desnudemos la justificación de Gordon para un ataque militar al personal de la televisión iraquí: Presentaron propaganda a los televidentes, transmitieron imágenes triunfales y promocionaron la autoridad del jefe del gobierno, mientras un adversario trataba “de enviar el mensaje exactamente contrario.” Según esos estándares, los iraquíes hubieran tenido una justificación para atacar a cualquiera de las cadenas de noticias por cable estadounidenses, sobre todo a Fox News Channel.
Hart – que es autor del libro "The Oh Really? Factor: Unspinning Fox News Channel's Bill O'Reilly" – incluye algunas citas de Fox en su colección de declaraciones demenciales de los medios a favor de la guerra. Por ejemplo, poco después del inicio de la invasión, el comentarista de Fox News, Fred Barnes, declaró: “El público estadounidense sabe lo importante que es esta guerra, y no lo impresionan tanto las víctimas como a los chiquitos de la prensa estadounidense.” (El coraje insuperable es un denominador común de los rabiosos halcones en los estudios de televisión en EE.UU.) Pero muchos de los ejemplos de Hart provienen de medios noticiosos de EE.UU. que tienen la reputación de representar un periodismo profesional bien ponderado.
En NBC News, Brian Williams salmodiaba del libro de coro suministrado por los funcionarios estadounidenses. “La califican de la guerra más limpia en toda la historia militar,” dijo Williams el 2 de abril de 2003. “Subrayan que combaten contra un régimen y no contra el pueblo, utilizando bombas inteligentes, no munición anticuada, estúpida. Pero ha habido y habrá accidentes... Y hay una nueva arma en esta guerra: los medios árabes, especialmente Al Jazeera. Transmite todo el tiempo, y a diferencia de los medios estadounidenses, difícilmente refleja la línea del Pentágono. Sus críticos dicen que acentúa las víctimas civiles y provoca indignación en la calle árabe.”
El día siguiente, en la misma cadena, la colega de Williams, Katie Couric, fue más sucinta en su adulación. Los espectadores del programa "Today" la escucharon entrevistando a un funcionario militar de EE.UU. y exclamando: “¡Gracias por venir al show! Y quiero agregar, ¡pienso que las Fuerzas Especiales son sensacionales!”
Una semana después, en MSNBC, Chris Matthews estalló en euforia cuando las fuerzas armadas de EE.UU. derribaron el régimen de Sadam. “¡Ahora somos todos neoconservadores!” exultó de alegría Matthews.
A comienzos de mayo de 2003, cuando el presidente Bush llegó zumbando a un portaaviones y se puso cerca de un letrero “Misión Cumplida”, Lou Dobbs se apresuró a contar al público de CNN: “Parecía alguien que pasaba alternativamente de ser comandante en jefe, a estrella de rock, estrella de cine y a ser uno de los muchachos.”
El mismo día, el periodista Matthews asumió el monárquico “nosotros” – y, en el proceso oportunista, sopló con el viento prevaleciente: “Estamos orgullosos de nuestro presidente,” dijo. “A los estadounidenses les encanta tener a un tipo como presidente, un tipo que tiene un poco de pavoneo, que es físico, que no es un tipo complicado como Clinton ni siquiera como Dukakis o Mondale, todos esos tipos, McGovern. Quieren a un tipo que sea presidente. A las mujeres les gusta un tipo que sea presidente. Compruébenlo. A las mujeres les gusta esta guerra. Pienso que nos gusta tener a un héroe como nuestro presidente. Es simple.” Todo demasiado simple.
Tal vez ningún periodista fue más desvergonzado en el remedo de las fatuas afirmaciones del presidente Bush sobre la invasión que Christopher Hitchens.
“Muchos iraquíes pueden escucharme esta noche en una transmisión traducida por radio, y tengo un mensaje para ellos: ‘Si tenemos que iniciar una campaña militar, estará dirigida contra los hombres ilegales que gobiernan vuestro país y no contra ustedes,’ dijo Bush el 17 de marzo de 2003.”
El día siguiente, Hitchens apareció con un ensayo declarando que “el Departamento de Defensa ha desarrollado municiones altamente selectivas y exactas que pueden reducir dramáticamente la necesidad de causar o sufrir víctimas. Las predicciones de un caos generalizado resultaron ser falsas la última vez – cuando las armas [en la Guerra del Golfo] no estaban cerca de ser tan exactas.” Y, proclamó Hitchens: “Ahora es posible proclamar como algo práctico que se puede combatir contra un régimen y no contra un pueblo o una nación.”
Más de cuatro años – y por lo menos de varios cientos de miles de muertos civiles iraquíes – más tarde, la epidemiología más fiable existente confirma que esas afirmaciones fueron más que engañosas. Estaban fundamentalmente fuera de contacto con la realidad humana.
Si uno se hubiera lanzado a un vitoreo semejante cuando se inició la guerra de Iraq a comienzos de 2003, a esta altura se sentiría ansioso de cambiar de tema y hablar de Dios.
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El nuevo documental "War Made Easy: How Presidents and Pundits Keep Spinning Us to Death" [La guerra hecha fácil: cómo presidentes y eruditos nos manipulan hasta la muerte], basado en el libro de Norman Solomon del mismo título, existe ahora en DVD. Para información sobre el largometraje producido por la Media Education Foundation y narrada por Sean Penn, visite: www.WarMadeEasyTheMovie.org
http://www.counterpunch.org/solomon07052007.html

Crisis política en Polonia puede desembocar en adelanto electoral

11/07/2007
Prensa Latina
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Polonia amaneció ayer envuelta en una crisis política que puede desembocar en el adelanto de las elecciones, al quebrarse la coalición gubernamental luego del cese en sus funciones de dos ministros de los partidos minoritarios.El jefe de gobierno polaco, Jaroslaw Kaczynski, anunció anoche la posibilidad de anticipar los comicios tras destituir al vice primer ministro y titular de Agricultura Andrzej Lepper, líder del Partido Samoobrona, Autodefensa.Pero también cesó en sus funciones al ministro de Deportes Tomasz Lipiec, de la organización gubernamental y de extrema derecha Liga de las Familias Polacas (LPR).Kaczynski acusa a ambos de estar implicados en un caso de corrupción por sobornos en el cual fueron detenidas dos personas, una de ellas empleada del Ministerio de Agricultura.Lepper anunció la salida de su partido de la alianza tripartita, pasos que pueden ser seguidos por el LPR.Ello debilitará al gobierno, el cual dispone sólo de 224 de los 460 escaños parlamentarios.El Partido Derecho y Justicia (PiS), de los gemelos Kaczynski, tiene 140 asientos en el órgano legislativo, Samoobrona, 46, y el LPR, 29.Según las últimas encuestas de opinión, de adelantarse los comicios, el opositor partido Plataforma Cívica Liberal emergerá victorioso con 27 por ciento de los votos, seguido del PiS, con el 25.

En Iraq se está cometiendo el primer genocidio del siglo XXI

11/07/2007
¿Por qué EEUU ha perdido en Iraq?
Abdul Ilah al-Bayati y Hana al-Bayati**
*AhramWeekly/IraqSolidaridad
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Se dice que la resistencia en Iraq está aumentando en fuerza y extendiendo su capacidad para operar en un número cada vez mayor de provincias, y que se está desarrollando en otras zonas del territorio iraquí debido, según EEUU, a la intervención de combatientes extranjeros. Pero en realidad se trata del renacimiento del nacionalismo y de la dignidad iraquí. En tanto que la ocupación y sus lacayos continúan encarcelando de forma masiva e indiscriminada a ciudadanos iraquíes sospechosos de estar relacionados con la resistencia, resulta imposible desarticular sus diferentes expresiones armadas, políticas y populares o siquiera la simpatía de la que gozan por parte de la población. Incluso los movimientos de opinión más amplios expresan a diario su rechazo a la ocupación y a su gobierno títere. A pesar de los miles de millones [de dólares] invertidos en financiar la guerra y su propaganda, ¿Cómo ha podido fracasar el plan imperial de EEUU en Iraq?
En primer lugar, su fracaso se debe a la incapacidad del gobierno Bush para reconocer la imposibilidad de desmembrar Iraq en pequeños Estados en conflicto [unos con otros]. La aventura neocon y su imprevisión se basa en varios factores, lo que incluye el hecho de tomar sus deseos por realidades, su ceguera, el confiar únicamente en la fuerza militar para lograr sus objetivos, la obtención de información proveniente exclusivamente de algunos iraquíes en el exilio —al margen y distanciados de la realidad iraquí—, y el eludir el estudio de las características históricas, culturales y sociales del país que iban a invadir y que querían controlar. Antes de la invasión, y durante estos cuatro años desastrosos de ocupación, EEUU subestimó la fuerza y el arraigo del carácter del nacionalismo y de la cultura de Iraq, elementos destinados a enfrentarse a los planes imperialistas de EEUU en forma de una feroz resistencia que emana de todos los sectores de la sociedad iraquí, incluida la [resistencia] de los elementos de base de sus supuestos aliados [iraquíes].
EEUU pensó, de manera ingenua, que podía utilizar la riqueza de la sociedad iraquí —caracterizada por su cosmopolitismo y multiconfesionalismo histórico— para dividirla según criterios sectarios con la finalidad de controlar al conjunto de la sociedad. Esto es perseguir un espejismo. Durante miles de años, Iraq ha estado formado por numerosas etnias y confesiones religiosas que han vivido solidariamente unas con otras sin importar sus diferencias; cristianos, sabeos, yezidíes, etc. están unidos a Iraq igual que los musulmanes y son tan iraquíes como sus hermanos musulmanes. Todos los iraquíes, sea cual sea su etnia, religión, comunidad o posición social, son herederos de todas las civilizaciones iraquíes anteriores así como de su historia. Los valores de la vida en común en una zona geográfica denominada Iraq o Mesopotamia, los unifica.
Quienes conocen Iraq, su identidad unificada arabo-musulmana y su historia, son conscientes de que quienes quieren dividir Iraq y subyugarla al deseo de poderes extranjeros deberá enfrentarse a la fuerza de los miles de años de una sociedad unida, además de a los intereses de la unidad geopolítica de sus regiones y de sus componentes sociales. Nunca en la historia pudieron dos Estados cohabitar la cuenca que hoy se llama Iraq. Siempre ha estado en el interés del pueblo establecido en esta cuenta, a través de las sucesivas civilizaciones, estar unidos en futuro geopolítico común. Si en el pasado los dos ríos [de Iraq, el Tígris y el Éufrates] fueron factores de unificación en todos los aspectos de la vida de esta entidad llamada Iraq, hoy se añade el papel que juega la cultura, los intereses geopolíticos y la propiedad compartida de la tierra y de su riqueza.
Es verdad que en Iraq hubo varios grupos políticos que se enfrentaron al liderazgo del gobierno de Iraq anterior a la invasión y destrucción de Iraq. Tienen, como todas las oposiciones, el derecho a enfrentarse a su gobierno nacional, pero algunos se ofrecieron a colaborar con el imperio estadounidense y sus aliados y con sus planes criminales de dividir su territorio, ya fuera por ignorancia, avaricia o por razones personales o sectarias. Estos, junto con el plan de sus pagadores, quedarán relegados a la ignominia de la historia. Minimizaron la antigua y compleja relación de Iraq con su identidad y sus relaciones con los [países] vecinos, así como su experiencia contemporánea hacia el progreso y desarrollo a pesar de las políticas imperiales, especialmente las de EEUU, tras haber sido sometido a 13 años de extenuantes sanciones orquestadas por Washington. A pesar de esos grupos sectarios, la propia población —independientemente de su afiliación confesional, étnica, o política, lo que ha demostrado su heroica resistencia frente a los intentos de fragmentar y dividir Iraq— nunca se ha opuesto a la unidad e integridad del Estado de Iraq.
Iraq, un lugar llamado Mesopotamia
Iraq es el lugar que se llamó Mesopotamia. Todos los iraquíes son hijos de su historia y herederos de todas y cada una de las civilizaciones que surgieron en esta tierra en la que los sumerios inventaron la escritura, los babilonios el derecho, los asirios unificaron la región y tras ellos los abásidas, quienes introdujeron el germen del “Estado de todos sus ciudadanos” y el concepto de solidaridad social dentro de la sociedad, abriendo la puerta a la unificación de la civilización arabo-musulmana, que ha llegado orgullosa hasta nuestros días.
Desde entonces, ser iraquí no se fundamenta ni en la etnia ni en la religión o secta sino en el ser iraquí. El pueblo iraquí es la expresión de esta herencia, independientemente de su etnia o religión. Cuando Iraq pueda vivir en paz y tener un Estado estable demostrará que puede contribuir a la cultura de la humanidad, al desarrollo y creación de grandes civilizaciones y al orden regional. El papel de Iraq sigue siendo el de ser quien marque las directrices que decidirán el destino árabe. Bagdad es la cuna de la civilización arabo-musulmana y para los iraquíes, y los árabes en general, destruir Bagdad es, de hecho, un intento de destruir su memoria, su identidad y sus intereses.
Las características geopolíticas de Iraq han sido, y siempre serán, una gran influencia en la historia de Iraq. No resulta sorprendente que EEUU eligiera ocupar Iraq para intentar asegurar su dominio regional y mundial. EEUU pensó que, con la ocupación de Iraq, podría controlar el conjunto de la región y, por extensión, mantener su hegemonía unipolar. En primer lugar, Iraq es un país rico en recursos naturales ya sea petróleo, gas o agua. En segundo lugar, disfruta de una posición central en la región; esta posición siempre ha hecho que fuera el objetivo de las ambiciones exteriores. Ningún poder regional podría considerarse como tal sin intentar o bien controlar o bien debilitar Iraq. En realidad Iraq es un cruce de caminos. Su territorio es la ruta para que Irán acceda a Siria, Jordania y al Mediterráneo y lo mismo en lo que respecta a Siria y Jordania, en tanto que miran hacia Irán y el Golfo Pérsico [a través de Iraq]; [Iraq] es, además, la ruta natural desde Turquía hacia el Golfo y viceversa. Por todo ello, Iraq también supone una necesidad para esos países. En realidad, el mínimo deterioro en las relaciones entre Iraq y sus vecinos supone, automáticamente, un revés para la cooperación en toda la región mientras que, por otro lado, cualquier hegemonía de un vecino sobre Iraq es un inconveniente para Iraq y para el resto de sus vecinos.
La única ecuación que sirve a los intereses de Iraq es basarse en sus características arabo-musulmanas y mantener buenas y fraternales relaciones tanto con Turquía como con Irán. Si Iraq rompiera relaciones con cualquier Estado vecino, ello reduciría su propia capacidad para beneficiarse de su posición central y, consecuentemente, para una cooperación regional y de desarrollo de su infraestructura; penalizaría su industria y agricultura y se cerraría al comercio regional necesario para su crecimiento y progreso. Cuanto más crezcan y florezcan sus vecinos, más oportunidades de desarrollo tendrá Iraq mediante la cooperación con todos ellos. El mito de que el desarrollo político, económico y social de Turquía e Irán pudiera constituir un peligro para Iraq implica un análisis superficial de las relaciones entre esos Estados y un análisis desconocedor de las leyes que rigen el desarrollo entre países vecinos. De hecho, cuanto más se desarrollen Irán y Turquía y cuanto más ricos se hagan, más necesitarán de un Iraq estable, unificado y próspero, porque ese Iraq representaría tanto el poder adquisitivo para [la venta de] sus bienes como una fuente de factores de producción.
Nadie puede aislar a Iraq de sus circunstancias geopolíticas y culturales. Iraq no puede tener relaciones con EEUU, Rusia, Europa o Israel si se pretende ignorar sus particulares señas de identidad arabo-musulmanas y sus intereses. Nuevamente el interés de Iraq y de los iraquíes se convierte en un protectorado de Irán o de cualquier otro país. Es un sueño imposible el que la ocupación irano-estadounidense pudiera subyugar Iraq. La libre voluntad de Iraq y del pueblo iraquí rechaza y rechazara, en razón de su cultura e intereses, el sometimiento a cualquier Estado extranjero, sea este regional, una superpotencia o una combinación de ambos: la Historia lo ha demostrado. De hecho, los planes de EEUU de destruir Iraq como nación y como Estado no sólo va en contra de los intereses de todos los iraquíes sino además en contra de los intereses de los Estados vecinos. Es una vana ilusión, un plan que no funciona. Todos los sectores de la sociedad iraquí se oponen; la ocupación crea tanta inestabilidad que hace imposible el control e incluso la explotación de los recursos de Iraq. Al abrir la puerta a todo tipo de interferencias extranjeras, la ocupación pudiera tener como resultado no sólo un crimen indescriptible contra la humanidad sino un desastre militar, económico, político y moral para la propia ocupación.
El primer genocidio del siglo XXI
Lo que la ocupación estadounidense y sus aliados hacen en Iraq no constituye únicamente un crimen de guerra o crímenes contra la humanidad, también ha de recordarse como el primer genocidio del siglo XXI. Que el mundo, debido a los tendenciosos medios de comunicación internacionales, no sea consciente de esto, no cambia la realidad de que todos los iraquíes y los árabes lo sepan. Sin intentar este genocidio, los planes estadounidenses no podrían triunfar. EEUU, al mismo tiempo que perpetra un genocidio, anuncia su ruina moral y sus planes no lograrán triunfar.
Para dividir Iraq —una antigua sociedad que lleva existiendo miles de años— en tres o más protectorados débiles y en conflicto, EEUU tiene que destruir todo lo que une a los iraquíes; en otras palabras, llevar a cabo una política que parta de una tabla rasa. Este intento de destrucción implica necesariamente la destrucción del Estado, la cultura, la historia, la herencia material, la sociedad, la sostenibilidad económica, las instituciones, el ejército, el sistema educativo, sanitario y judicial, la infraestructura, las comunicaciones, la identidad nacional, es decir, la verdadera esencia de Iraq. [EEUU] debe desbaratar y destruir la existencia de las personas y sus valores morales; tiene que destruir no sólo a las futuras generaciones, sino toda su historia; necesita, incluso, destruir la estructura física de sus ciudades. La ocupación no ha ofrecido al pueblo de Iraq nada más que un proyecto de exterminio basado en la locura de la creación del caos.
Ninguna estadística puede plasmar la destrucción que EEUU ha llevado a Iraq [1]. EEUU ha diezmado el Estado iraquí y a toda una clase apreciada, la clase media progresista de Iraq que ha demostrado su capacidad para gestionar los recursos iraquíes de manera independiente y en beneficio de todos, lo que, consecuentemente, ha salvado a los iraquíes de la pobreza, la enfermedad, el atraso y la ignorancia. EEUU ha hecho retroceder las libertades civiles —de hombres y mujeres por igual— a la situación de hace 50 años, lo que ha destruido las garantías sociales; EEUU ha asesinado a más de un millón de personas al mismo tiempo que impelía al exilio a muchos millones más; EEUU ha orquestado los escuadrones de la muerte, ha saqueado e inventado nuevos horrores para la tortura y los secuestros; en nombre de la democracia, EEUU ha llevado [al pueblo iraquí] la destrucción material a una escala inconmensurable con la finalidad de borrar su mentalidad, su cultura, su memoria, su tejido social, sus instituciones y sus formas de gobierno y de comercio, así como la propia vida cotidiana; EEUU, además, ha atacado a las futuras generaciones llevando la muerte para los próximos 4.700 millones de años debido al uso del uranio empobrecido [2]. La ocupación ha supuesto un absoluto fracaso para los servicios públicos, lo que incluso ha dejado inservible los servicios básicos de agua y electricidad. En una tierra con un patrimonio natural de 210.000 millones de barriles de petróleo, los iraquíes bajo la ocupación padecen escasez de gasoil [3]. EEUU ha creado una situación de terror que implica que las familias vivan confinadas en sus casas a la espera de que los secuestren o asesinen en cualquier momento. EEUU ejecuta sumariamente a personas por el mero hecho de llamarse Omar o Husein [4].
Antes de la invasión y la destrucción de Iraq, la mayoría de los iraquíes se ganaban la vida trabajando en las instituciones públicas. Iraq era un Estado de bienestar sustentado en el entendimiento cultural compartido, común en todo Oriente, de que la tierra y su riqueza es propiedad de la nación. Mantenida por los recursos naturales de la tierra, una gran parte de la población trabajaba en educación, sanidad, en las industrias estatales y en el ejército nacional. A partir de la reforma agraria de 1959 y la posterior nacionalización [de la tierra] de 1964, la clase media dirigió la sociedad y el Estado. El 70% de la población iraquí vivía en las ciudades. La nacionalización del sector petrolífero en 1971 trajo consigo la ampliación de la clase media y el aumento del nivel de vida de los sectores más pobres de la población. El plan estadounidense de exterminación tenía como objetivo destruir esta clase media que, de manera natural, es la heredera de la cultura, la ciencia, la unidad y la dignidad iraquí, una clase media que lucha por la libertad, el progreso y el desarrollo [5]. Han intentado someter a Iraq a un conciliábulo feudal de nuevos y antiguos ladrones, violadores, políticos de escasa representatividad, retrógrados extremistas religiosos, bandas criminales y señores de la guerra que aparecen o reaparecen con la situación creada por la ocupación.
En pos de un espejismo
Ha quedado demostrado que EEUU y sus aliados, incluso antes de la invasión, iban en pos de un espejismo. ¿Por qué iba el pueblo iraquí a aceptar y dar la bienvenida a un plan que les traería privaciones y sólo beneficiaría a unos pocos? Los marginados y los pobres; la clase media culta; las clases trabajadoras, que han perdido los beneficios de los servicios estatales; las mujeres y los jóvenes, que padecen el desempleo y la carencia de libertades civiles; todos rechazan la política de EEUU en Iraq. Esta es la esencia de lo que ahora y en el futuro será una lucha social sin fin contra la ocupación y para finalmente lograr su derrota y la de sus políticas. Sin la clase media EEUU no puede construir un Estado que funcione: la clase media iraquí, incluidos todos sus sectores, junto con las clases trabajadoras rechazan alto y claro la ocupación estadounidense y sus planes.
El pueblo iraquí resiste y seguirá resistiendo. Si EEUU, debido a la superioridad de su poder militar, puede seguir controlando bases como la Zona Verde [en Bagdad], los iraquíes están obligados a seguir viviendo en resistencia. Sin embargo, y al mismo tiempo, cuanto más se alargue la ocupación estadounidense más lo pagarán con la sangre de sus jóvenes soldados, más dinero despilfarrarán en su sangrienta maquinaria de guerra, más caerá en la infamia su imagen y reputación debido a sus políticas genocidas y más pondrá en peligro su futuro y el futuro de sus hijos.
¿Por qué todo este despilfarro? Los estrategas estadounidenses, a la vez que diseñan su modelo para Iraq, olvidan o no toman en cuenta el hecho de que los movimientos sociales se basan en realidades sólidas y en experiencias vividas que no se pueden crear a capricho de una decisión política, mediante insidiosas formas de presión o mediante asaltos militares sobre una población empobrecida. Pensando que pueden ganar en Iraq, los gobernantes estadounidenses, los centros de investigación política, los estrategas y los planificadores bélicos sólo han demostrado su arrogancia e ignorancia; deberían leer la historia y analizar las realidades objetivas. Ningún poder extranjero ha podido jamás controlar Iraq. Iraq es un pequeño país con una gran dignidad, un sofisticado y antiguo legado de civilizaciones y un muy experimentado movimiento patriótico nacional. EEUU no puede destruir este deseo del pueblo de ser libre y soberano en su propia tierra y con sus propios recursos, como todos los pueblos del mundo.
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Notas de IraqSolidaridad:
1. Como balance de los años de ocupación véanse los distintos capítulos del informe de Global Policy Forum en IraqSolidaridad: Global Policy Forum (y XI): Los gobiernos con tropas en Iraq deban acatar la voluntad del pueblo iraquí y de sus propias sociedades. Conclusiones y recomendaciones: Poner fin a la ocupación y enlaces relacionados.
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2. Duración de la emisión de radiación por el uranio empobrecido.
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4. Referencia a la práctica de los paramilitares de asesinar a civiles iraquíes de una u otra comunidad seleccionando a sus víctimas en función del nombre que aparece en su carné de identidad, que en Iraq no incluye referencia alguna confesional o étnica.
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*Ahram Weekly
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IraqSolidaridad
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Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Paloma Valverde
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** Abdul Ilah al-Bayati, exiliado político iraquí del régimen de Sadam Husein, es analista político residente en Francia.
Su hija, Hana al-Bayati, miembro del Comité Ejecutivo del Tribunal BRussells, es cineasta y periodista iraquí, y reside en la actualidad en El Cairo.

Misterioso abandono de Rato

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El presidente Sarkozy ha entrado en la cocina de las instituciones europeas y mundiales marcando el paso de un nuevo estilo de hacer política en Francia. Domina la situación hasta que no tropiece con la primera piedra. Sin perder tiempo alguno ha puesto en cuestión la competencia europea y ha declarado un cierto patriotismo económico que otros gobiernos han practicado pero sin que se notara. La liberalización de la economía europea está siendo frenada por varios gobiernos nacionales. Italia, Alemania, España y también Francia han puesto palos en la rueda para la fusión de varias empresas. Me quería referir a la sustitución de Rodrigo Rato como director general del Fondo Monetario Internacional que en principio debe ser un europeo. Será un francés. Y no un francés cualquiera sino el que ha sido un gran ministro de Economía de gobiernos socialistas. Dominique Strauss-Kahn disputó el liderazgo socialista a Ségolène Royal. Perdió y ahora Sarkozy lo repesca para situarlo al frente del FMI. Esta navegación por aguas del centro de Sarkozy ha desconcertado a la derecha y a la izquierda de Francia. Strauss-Khan tiene el apoyo de todos los países de la Unión con la excepción de Polonia que ha presentado a su propio candidato. Si no median dificultades inesperadas, un francés dirigirá el FMI, otro francés, Jean-Claude Trichet, es el presidente del Banco Central Europeo y Jean Lemierre está al frente del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo. Mucho poder económico en manos francesas. Sarkozy ha hecho un elogio justo de Rodrigo Rato al que ha calificado como un hombre de "gran calidad" y "uno de los mejores ministros de Finanzas que ha habido en Europa". Puedo suscribir estos elogios. Lo que me pareced discutible, extraño e inesperado, es el abandono de Rato de la dirección del Fondo Monetario Internacional invocando razones personales y familiares. No se puede poner en duda el prestigio de Rodrigo Rato. Pero su decisión hace un flaco servicio a los intereses internacionales de España. Es libre de tomar una decisión que le aleje de Washington, la ciudad más dura del mundo para políticos, financieros, diplomáticos y altos funcionarios. Pero podía permanecer al frente del FMI hasta que terminara su mandato dentro de un año y medio. Habría seguido la tradición de la democracia española de situar al frente de instituciones internacionales personajes de gran relevancia. Se me ocurre citar a Javier Solana, a Manuel Marín, a Abel Matutes, a José Borrell, a Joaquín Almunia, a Pedro Solbes, a Enrique Barón y a muchos otros que han agotado sus mandatos y han hecho una gestión responsable y digna. Si Rato pretende aterrizar en la política española no lo debe hacer invocando razones personales abandonando el Fondo Monetario. No es creíble aunque esté en su derecho. No andamos sobrados de figuras de prestigio internacional. En este sentido le recrimino que haya arrojado la toalla en una plaza como Washington. Y lo hago porque no entiendo la causa de su retirada y no haber cumplido la palabra dada cuando tomó posesión. Hay un punto de misterio en este abandono.
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Lluís Foix 10/07/2007 - 21:26 horas
La Vanguardia-Spain/11/07/2007

Humor por Langer

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