25/3/09

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Rebelión/25/03/2009

“Este plan es un muerto que siempre vuelve”

SEGUN PAUL KRUGMAN, NOBEL DE ECONOMIA, OBAMA PROPONE “UNA IDEA ZOMBIE”, CON EL MISMO ERROR DE DIAGNOSTICO QUE BUSECONOMIA › SEGUN PAUL KRUGMAN, NOBEL DE ECONOMIA, OBAMA PROPONE “UNA IDEA ZOMBIE”, CON EL MISMO ERROR DE DIAGNOSTICO QUE BUSH
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“Este plan es un muerto que siempre vuelve”
En una entrevista, opina que la propuesta anticrisis de Obama repite defectos de las de su antecesor: cree que no hay nada mal en el sistema bancario y sólo es una crisis de confianza. Advierte que no tendrá otra oportunidad si fracasa.

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Por Amy Goodman *
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Usted sostiene que “ganaron las ideas zombie”, ¿por qué llama de esta forma al plan presentado por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, el lunes?

–Una idea zombie es una que matás muchas veces, porque es una mala idea, pero sigue apareciendo. Y eso es lo que es este plan. Estamos con la misma idea para solucionar todos nuestros problemas financieros desde que Henry Paulson (ex secretario del Tesoro de Bush) presentó su plan hace seis meses: nos dicen que el verdadero problema es que el mercado está subvaluando todos los activos tóxicos y que lo que necesitamos hacer es que los contribuyentes entren y los compren a un precio justo. El plan de Geithner es complicado, una variante disfrazada de la misma idea. Es el zombie que matás una y otra vez pero sigue volviendo.

–¿Llamado “dinero por basura”?

–Sí, ésa es la frase que estuvo rondando por ahí hace seis meses y que yo retomé. Básicamente es eso. Es como decir que no hay nada que esté fundamentalmente mal en nuestro sistema bancario, está sólo esta crisis de confianza y por eso nadie quiere comprar cosas que estén respaldadas en última instancia por hipotecas. Si sólo pudiéramos conseguir que la gente vea que éstos son activos lo suficientemente decentes, entonces los bancos estarían en buena forma. Ese es el problema. Algunos sostienen que los activos están tal vez algo subvaluados, pero hacer de este argumento la pieza central de tu plan de rescate me deja con un sentimiento de desesperación.

–Importantes asesores del gobierno de Obama salieron a apoyar el plan “público-privado” para comprar hasta un billón de activos tóxicos y le respondieron sus críticas a los riesgos del proyecto, ¿qué tiene para decir?

–Lo importante no son los activos compartidos. Perdón, pero es difícil no utilizar la jerga en este caso. De acuerdo con los primeros datos, el 85 por ciento del dinero va a ser un préstamo del gobierno, que va a ser respaldado sólo por los activos que estos tipos compren. Esto significa que si pierde más del 15 por ciento de su valor, algo altamente probable dada la incertidumbre sobre el precio de estas cosas, entonces los inversores privados simplemente se van. Es exactamente lo que yo digo, es una invitación a jugar cara y ceca: cara gano yo, ceca perdés vos. Si el activo que compraste a 100 dólares sube hasta los 150, te hiciste 50 dólares. Pero si lo comprás a 100 y cae hasta 50, sólo perdés 15, porque los otros 35 recaen sobre los contribuyentes. Es lo mismo que antes. Es básicamente lo que pasó con las entidades de Ahorro y Préstamos (S&L) en los ochenta. Estaban desreguladas y los depósitos estaban garantizados, pero los dueños de los bancos podían hacer cualquier cosa que quisieran, entonces tomaron muchas posiciones riesgosas y en su mayoría resultaron malas. Y cuando esto sucedió era problema de los contribuyentes, no de los propietarios de las entidades. Lo mismo pasa ahora. Están preparándolo deliberadamente, básicamente la parte de arriba pertenece a los inversores privados, pero la mayor porción de abajo nos pertenece a nosotros.

–Entonces se socializan las deudas y se privatizan las ganancias, ¿por qué?

–Sí, es eso. Los que pierden son los contribuyentes y ganan los inversores privados.

–¿Por qué el gobierno no compra todos los activos tóxicos entonces, como hace la Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC)?

–Bueno, la verdad es que la FDIC no está haciendo eso. Lo que hace es garantizar la deuda de los bancos para que los depósitos estén seguros. Así, si un banco está en quiebra la FDIC interviene, agarra los activos y vende las cosas tóxicas al mejor precio que se pueda. Eso es lo que yo apoyo, eso es lo que deberíamos estar haciendo. Yo creo que están intimidados por la escala de esto. Normalmente, la FDIC hace eso con 2 o 3 bancos por semana pero son pequeños. Acá estamos hablando muy posiblemente del Citigroup, que equivale a dos billones de activos. Esto es algo muy grande. Yo pienso que la razón por la cual ideas zombies no se quedan muertas es la atracción de una solución fácil, piensan que se puede tener una varita mágica y el problema desaparece. Todavía están buscando la magia.

–¿Cree que el secretario del Tesoro, Timothy Gaithner, debería dar un paso al costado?

–Sabés, no tengo una visión firme sobre eso. Se está convirtiendo en un problema y tiene que pulir sus acciones si se quiere quedar ahí. Pero básicamente éste no es Geithner. Ultimamente, la responsabilidad recae en el Salón Oval (oficina presidencial). La pregunta es por qué el presidente está yendo por el lado débil en este tema. De todos modos, no tengo un fuerte compromiso con Geithner.

–¿Por qué no existen regulaciones estrictas sobre cómo usar el dinero de los rescates? ¿Por qué no hay controles para el pago de bonus?

–Bueno, si fuera a tomar la posición del gobierno diría que es difícil escribir esas regulaciones de forma tal que no tengan consecuencias inesperadas. Hubo una época en la que se intentó limitar el pago de los ejecutivos más altos (CEO), que terminó llevando a una explosión en el mercado de acciones, algo que no es bueno. Pero para mí se reduce a que perdura la visión dominante, aun con este gobierno, de que no hay nada fundamentalmente malo con el sistema. Hubo algunos errores y algo de mala suerte, pero no queremos sacudir mucho al sistema. No queremos reconstruirlo. No queremos romper las relaciones con esas personas que pensamos que eran tan inteligentes y ahora parecen tan tontos, queremos que se queden en su trabajo. Es un problema. En cierto sentido el gobierno de Obama está de fiesta como si todavía estuviéramos en 2006.

–¿Cómo sería un nuevo sistema? ¿Cuáles son sus propuestas?

–Al final, vamos a tener que volver a un sistema parecido al que emergió del New Deal, con ajustadas regulaciones para las instituciones financieras y bancos, límites en la toma de riesgos, altos impuestos para aquellos que ganan mucho. Tasas más bajas crean incentivos, pero son incentivos para arriesgar el dinero de otras personas en juegos peligrosos. Hay que actualizar muchas cosas para este siglo, pero básicamente nuestros abuelos lo habían hecho bien. Ellos entendieron que las finanzas sirven, pero que son peligrosas y que deben estar cercadas y ajustadas con regulaciones.

–Usted escribió que el gobierno de Obama considera que habrá un fuerte enojo si anuncia un plan para comprar los activos en problemas. Y por eso disfrazó con bombos y platillos el hecho de que terminemos pagando más por activos basura.

–Sí. Una vez que se dejan de lado las complejidades, sólo una forma rebuscada de hacer que el gobierno pague, que vos y yo paguemos, por comprar esos activos a un precio mayor al que cualquier inversor privado está dispuesto a hacerlo.

–¿Por qué cree que este es un momento crítico?

–Pienso que esto es una especie de juicio político. Es discutible. Pero me parece que Obama no tiene muchas oportunidades en esto, tal vez una sola. Ya existe una ira pública que no distingue entre las cosas que tenemos que hacer y las que han sido un error. Para Obama, elaborar este plan poniendo tanta plata de los contribuyentes y que no funcione, que es lo que estoy casi seguro que va a pasar, le va a hacer muy difícil volver al Congreso para impulsar un plan que pueda ser exitoso. Hay que hacer esto bien rápidamente porque el clima político se está poniendo feo, por una buena razón, y no hay mucha paciencia para los intentos fallidos, especialmente para aquellos en los que el gobierno parece estar tan cerca de Wall Street.

–La aseguradora AIG recibió miles de millones de dólares del gobierno que luego transfirió a sus “contrapartes”, se lo pasó a entidades como Goldman Sachs y a UBS, que tuvo que pagar una multa significativa al gobierno. Es como si le estuviéramos pagando su multa por violar nuestra ley.

–Para entender a las contrapartes hay que pensar al sistema financiero como una red de conexiones. La razón por la que estamos interviniendo para salvar a estas empresas en primer lugar es que tenemos miedo de que si se rompe la red en un punto, se expanda a un rango más grande. Eso no es sólo una teoría. Cuando se permitió que Lehman Brothers quebrara, se abrió un agujero gigante en el sistema financiero. Por eso los estamos rescatando. Ahora lo único que se puede decir es que si vamos a hacer esto, entonces tenemos que mirar a quiénes más estamos rescatando. Debemos decirles: “Miren, muchachos, ustedes tienen que hacer algunos sacrificios”. Lo que estamos viendo ahora es que les estamos entregando la plata de los contribuyentes sin quid pro quo. Y eso llega al centro de la disputa sobre cuál es nuestra política hoy.

–¿Lo ha llevado esta crisis a revisar su apoyo al Nafta (Tratado de Libre Comercio de América del Norte) y toda la presión para una globalización desregulada?

–La respuesta es no. Que continúe el comercio de mercancías, de bienes físicos, es terriblemente importante para los países más pobres. Cuando me preguntan por qué estoy más o menos a favor del libre comercio, mi respuesta es que estoy pensando en países como Bangladesh que sobreviven por su capacidad para vender cosas intensivas en mano de obra gracias a sus bajos salarios. Nunca fui un fan del movimiento desregulado de capitales. Cuando a finales de los noventa algunos dijimos que había que limitar esa situación, otros decían “no, tienen que confiar en los mercados”. El asunto acá es el dinero caliente, no son las autopartes mexicanas. Es el dinero caliente de todo el mundo el que está en crisis ahora.

–¿Qué opina sobre la recomendación que hará un panel de ONU al mundo para que abandone al dólar como su moneda de reserva en favor de una canasta de monedas?

–Han existido muchos planes en ese sentido. Esa no es una decisión que pueda tomar un organismo internacional. El dólar es la moneda de reserva porque la gente cree que es el lugar más seguro para poner su dinero. El euro es su competidor natural, con la excepción de que los europeos están tanto o más conflictuados en sus políticas que Estados Unidos. Pero la forma de tratar el tema no es que un organismo decida que vamos a hacer algo diferente, sino que los competidores naturales al dólar se vuelvan lo suficientemente valiosos como para pelearle el lugar.

* De Democracy Now. Especial para Página/12.
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Página/12 Web - Argentina/25/03/2009
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24/3/09

STOP TOXIC BANKS

EL PLAN DEL TESORO PARA COMPRAR LAS HIPOTECAS BANCARIAS SIN VALOR, POR HASTA UN BILLON DE DOLARES, DESATO LA EUFORIA EN WALL STREET
Obama puso en marcha el salvataje de los bancos a través de la compra de sus “activos tóxicos” por un billón de dólares. Las acciones del Citi o el Bank of America saltaron un 20 por ciento. Alza record del año en Wall Street. En Buenos Aires la Bolsa subió cinco puntos y el dólar tres centavos

El antitóxico de Obama generó un shock de confianza
Los detalles del nuevo plan de salvataje para los bancos fueron muy bien recibidos por los mercados, y no sólo en Nueva York. El proyecto crea un mecanismo para dar valor de plaza a los valores rescatados, con intervención privada.

Por Cristian Carrillo
Barack Obama, presidente de Estados Unidos. Nuevos gestos multimillonarios en favor de los bancos para tratar de salir del pantano.
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La administración Obama develó ayer su plan para remover activos tóxicos de los balances de los bancos estadounidenses. El proyecto, detallado por el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, podría utilizar hasta un billón (millón de millones) de dólares en adquirir hipotecas y títulos respaldados por este tipo de préstamos. Se trata de un programa coordinado en el que el Estado aportará los fondos y el sector privado llevará a cabo la operatoria a fin de generar precios de mercado para los activos que quedaron ilíquidos con la crisis. Es una iniciativa que busca además escapar del mote de estatizante con el que se encasilló a las últimas acciones del gobierno. De hecho, varios economistas reconocen que las sucesivas inyecciones de fondos a algunos bancos son una nacionalización implícita que el gobierno pretende ocultar. Las bolsas del planeta recibieron con beneplácito la noticia de una limpieza patrimonial de los bancos en problemas y respondieron con notorias alzas en sus índices principales.

“Es el mejor de un número limitado de opciones”, afirmó poco convincente el secretario del Tesoro norteamericano. El programa fue presentado como una suerte de limpieza definitiva del sistema bancario sin inyecciones adicionales de capital a las entidades. El propio Geithner reconoció que entre las alternativas se barajó una “compra directa por parte del Estado, asumiendo el riesgo, sobre toda la deuda sin liquidez”. El Departamento del Tesoro utilizará entre 75.000 y 100.000 millones de dólares remanentes del rescate lanzado a los bancos en febrero último. Además, con la ayuda del sector privado, pretende volcar entre 500.000 millones y hasta un billón de dólares en la compra de los activos tóxicos. El programa consta entonces de dos niveles:

1. Los bancos presentan los activos que pretenden vender. La Corporación Federal de Seguros de Depósitos (FDIC) analiza el paquete para determinar el nivel de fondos que garantizará. La proporción deuda-activos no podrá superar la relación seis a uno. La FDIC licitará esos paquetes de préstamos al mejor postor. Los inversores tendrán acceso al Programa de Inversión Público-Privado para financiar un 50 por ciento de los activos requeridos en la compra. El comprador también podrá financiarse emitiendo deuda garantizada por la FDIC.

2. El Tesoro aprueba hasta cinco administradores para gestionar la venta de hipotecas y obligaciones garantizadas por activos emitidos antes de 2009 con la calificación máxima AAA en su origen. Para reducir la probabilidad de que el gobierno pague un sobreprecio por estos activos, los inversores del sector privado, compitiendo entre ellos, establecen el precio de los préstamos y títulos comprados en el marco del programa. Esas compras serán incorporadas al previamente anunciado programa de obligaciones respaldadas en activos (TALF, por su sigla en inglés) de la Fed, destinada a activar el crédito, mediante la compra de varios tipos de obligaciones.

Si bien las inversiones estarán en manos del sector privado el riesgo de la operatoria, o buena parte de él, será asumida por el Estado, quien pondrá el dinero para garantizar la compra de los activos sin liquidez. El plan será dirigido por la Corporación de Inversión Pública, a cargo de adquirir los activos tóxicos junto con sector privado, la FDIC y la Reserva Federal. Sin embargo, el costo de la inacción sería mucho mayor para el sistema financiero que el que implica al gobierno no recuperar el dinero invertido. El grado de exposición determinará también la rentabilidad que obtendrán cada uno. Los inversores privados pondrán a disposición 30.000 millones de dólares y el gobierno 150.000 millones, convirtiendo al Estado en el mayor “hedge fund” del mundo. Por cada dólar que obtenga el sector privado, el Tesoro obtendrá cinco.

El Tesoro y la Fed emitieron a última hora un comunicado con el detalle de la estrategia del programa que se anunció el mes pasado y provocó un derrumbe generalizado de las bolsas por la falta de definiciones (Wall Street perdió ese día 4,6 por ciento). “Si nos limitamos a esperar a que los bancos se deshagan de dichos activos a la larga correríamos el riesgo de que la crisis financiera se prolongue, como sucedió en el caso de Japón”, señala el texto oficial difundido por las autoridades.

El premio Nobel Paul Krugman alertó sobre los riesgos del programa. “Si pensamos que sólo es pánico, entonces la compra oficial de acciones de los bancos en problemas los volverá solventes otra vez y finalizará la corrida. Pero si pensamos que los bancos han administrado mal sus inversiones, simplemente será malgastar el dinero de los contribuyentes”, definió el economista.

En cambio, el presidente estadounidense se mostró “muy confiado” en que el programa permita limpiar los bancos de sus activos de riesgo y contribuya al descongelamiento del mercados de crédito. “Consideramos que éste es un elemento más que será absolutamente crítico para lograr que el crédito fluya otra vez”, aseguró Obama tras reunirse con sus consejeros económicos en la Casa Blanca. Insistió en que se está yendo en la “dirección correcta”, aunque advirtió que la recuperación “no sucederá de la noche a la mañana”. “Todavía existe mucha fragilidad en el sistema financiero”, agregó.

Las bolsas respondieron positivamente a la decisión. A diferencia de los anuncios anteriores, la buena recepción del mercado de ayer radicó en el hecho de que la ayuda no llevará implícita una nueva ola de nacionalizaciones de entidades al borde de la bancarrota. “Se ayudará a aumentar su capital privado, lo que incrementará su capacidad para sustituir las inyecciones de capital aportadas por el Tesoro”, explicó Geithner en una columna publicada en el Wall Street Journal.

En Nueva York, el índice industrial Dow Jones avanzó 6,8 por ciento, en tanto el Nasdaq acompañó con una recuperación de 6,7 por ciento. El despegue de la acciones en Wall Street, impulsado por el plan y su impacto en el sector bancario, se replicó en las últimos negocios de las bolsas europeas y latinoamericanas. En la región, la bolsa de San Pablo remontó un 5,9 por ciento y el índice porteño MerVal se alzó con un 5,1 por ciento.

SUBNOTAS
Devolvieron 30 de 230 millones
El oráculo del Fondo Monetario
Reacción petrolera

Página/12 Web - Argentina/24/03/2009

EE.UU., un paraíso de armas para los narcos

Claves americanas
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Por Andrés Oppenheimer
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MIAMI.- Cuando la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, vaya a México esta semana para tratar el tema de la violencia de los carteles de la droga, que dejó 6200 muertes el año pasado y que se extiende más allá de la frontera con Estados Unidos, debería escuchar un mensaje muy claro: detengan el tráfico de armas estadounidenses que alimenta el derramamiento de sangre.

Clinton tiene previsto llegar mañana, en medio de una ola de críticas a México de desaforados comentaristas de la televisión por cable estadounidense -sí, hablo de Lou Dobbs, de CNN, y de Bill O´Reilly y Glenn Beck, de Fox News-, que presentan la violencia fronteriza como si fuera un problema exclusivamente mexicano y no tuviera nada que ver con el voraz consumo de drogas y la facilidad de comprar armas en Estados Unidos.

Los carteles de drogas en México generan entre 17.000 y 38.000 millones de dólares anuales como producto de sus ventas de cocaína, heroína y marihuana en Estados Unidos, según el Centro Nacional de Inteligencia sobre Drogas del gobierno estadounidense. Y narcotraficantes consiguen más del 90% de sus armas en Estados Unidos, según funcionarios estadounidenses y mexicanos.

Lo que es peor, los carteles de drogas mexicanos están comprando armas cada vez más poderosas, de tipo militar, como rifles semiautomáticos Colt AR-15 y AK-47.

"Las armas de fuego obtenidas en Estados Unidos contribuyen a exacerbar la narcoviolencia en México", dijo Kristen Rand, del Centro de Políticas sobre la Violencia, un grupo que defiende el control de armas, durante un panel realizado en el Congreso la semana pasada.

"También es evidente que las armas de fuego de tipo militar, tanto importadas como locales, son las preferidas de los carteles."

En otras palabras, Estados Unidos permite el abastecimiento de armas de guerra a los carteles mexicanos.

Entonces ¿qué habría que hacer?, pregunté a Rand después de la sesión parlamentaria. Estas son algunas de sus sugerencias:

Frenar las importaciones estadounidenses de armas como los rifles AK-47 de los países de Europa del Este; muchas de ellas terminan en manos de los carteles mexicanos. Según los críticos, el gobierno de George W. Bush no aplicó plenamente una prohibición de importación de armas de combate aprobada en 1989 y así permitió que un número importante de esas armas terminara en las tiendas de armas estadounidenses.

"Desafortunadamente, la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) ha permitido que esa prohibición no rija, e incluso ha contribuido a crear lagunas legales para burlarla, como dejar que los importadores entren al país armas en partes, y las ensamblen aquí", dijo Rand.

Aprobar leyes que prohíban la producción doméstica de armas de combate tales como los rifles tipo AR-15. Una ley de 1994 es burlada mediante sutilezas legales, como la producción de armas parecidas, con cambios cosméticos.

Prohibir las ventas de armas de combate en las ferias de ventas de armas. Aunque los dueños de negocios de armas deben tener licencias federales que les exigen hacer chequeos sobre los antecedentes de sus potenciales clientes, cualquier persona que comercialice un arma en estas ferias lo puede hacer sin una licencia federal en la mayoría de los estados, y por lo tanto sin averiguar el pasado de sus clientes.

Rehenes del lobby
¿Por qué nadie acaba con semejante locura?, le pregunté a Rand.

"Porque los lobbistas de la industria de las armas no lo permiten", me dijo.

"La ATF, los miembros del Congreso y el gobierno federal son rehenes de su grupo de presión, cuyos seguidores son tan persistentes que cualquier pequeña mejora de la ley es calificada como un ataque al derecho constitucional a tener armas", añadió.

Cuando le pregunté sobre las críticas de Rand, una vocera del Departamento de Justicia me señalo por e-mail : "ATF hace cumplir las leyes federales sobre armas de fuego, incluyendo la prohibición de importaciones".

Mi opinión: el gobierno de Obama, que parece más consciente que su predecesor de la necesidad de acabar con las ventas de armas de combate, debería aplicar más rigurosamente las prohibiciones a la importación y apoyar nuevas leyes que frenen la producción de armas de combate.

Pero, más que nada, Barack Obama debería cambiar el énfasis de la "guerra contra las drogas" de Estados Unidos.

En vez de concentrarse en la interdicción de drogas, como ha sido el caso en las últimas décadas, Estados Unidos debería dedicar más recursos a la prevención de la drogadicción y al tratamiento de adictos en su propio territorio.

Hillary Clinton debería regresar de México más convencida que nunca de que si no se disminuye el consumo de drogas y el contrabando de armas de Estados Unidos el narcotráfico seguirá creciendo, como también la violencia en la frontera.
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La Nación - Argentina/24/03/2009

23/3/09

Obama acelera su giro a la izquierda

El presidente ha acelerado las iniciativas de cambio para construir unos Estados Unidos distintos
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PERE RUSIÑOL / ISABEL PIQUER
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Han pasado apenas dos meses, pero se tambalean dogmas enquistados durante décadas en Estados Unidos. Acuciado por la crisis, Barack Obama ha acelerado las iniciativas de cambio para construir una América distinta quizás más europea, incluso de izquierdas y su hiperactividad y la profundidad de sus reformas han sorprendido al establishment de Washington. Todos coinciden en que las iniciativas suponen un rediseño profundo del país. Otra cosa distinta es si tienen posibilidad de éxito.

La Heritage Foundation es quizá el más venerable y respetado de todos los think tanks conservadores de Washington. En su imponente edificio de la Avenida Massachusetts, con sus columnas neoclásicas y aires de nobleza, el vicepresidente de la entidad, Michael Frank, alerta de la magnitud del giro que impulsa Obama: "Su filosofía parte de que el Gobierno es la primera opción para resolver los problemas, que su acción lleva al bien social, pero el pueblo americano tiene otra cultura", subraya Frank, quien añade con preocupación: "Si tiene éxito sería realmente una nueva dirección para América".

«Su filosofía parte de que el Gobierno es la primera opción para resolver los problemas»
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Giro de fondo
A pocos metros en la calle H, pero en el otro extremo del arco político, académico e incluso estético, está el Economic Policy Institute (EPI). Es uno de los centros más progresistas de Washington, claramente de izquierdas incluso en un sentido europeo: nutre de asesores al Gobierno boliviano de Evo Morales, colabora con la gente de Noam Chomsky y siempre azuzó al "neoliberal" de Bill Clinton. Ahora su diagnóstico coincide en buena medida con el de Heritage. Nada más une a conservadores y progresistas en Washington; sólo la convicción de que Obama va en serio y que su giro es de fondo y con tintes de izquierdas.

"Estamos muy favorablemente sorprendidos por el arranque de Obama", admite Tony Avirgan, investigador del EPI. "Yo mismo era muy escéptico, pero pese a la gravedad de la crisis Obama no se ha olvidado de las otras cuestiones importantes. Es más, ha entendido la conexión que existe entre los asuntos sociales como la sanidad, la educación o la red de seguridad socialy la salida de la crisis", subraya.

Los analistas coinciden en que las iniciativas suponen un rediseño profundo del país

Obama ha tenido que salir al paso de la excitación que recorre Washington y ha precisado que él no es "socialista", una palabra aún maldita en Estados Unidos, que no evoca a la socialdemocracia europea sino a la Unión Soviética y al gulag. Pero algunas de las reformas que ya ha puesto en marcha supondrían rebobinar por completo los ocho años de George Bush y quizá acercar Estados Unidos al modelo de Estado del bienestar europeo.

Filosofía keynesiana
No sería la revolución en los términos que entendía Lenin, claro. Pero sería igualmente toda una revolución: "Es posible que después de la crisis nos situemos aquí en una versión distinta del capitalismo, en un nuevo capitalismo, mucho más a la europea", sostiene Ioannis Saratsis, investigador del conservador Hudson Institute.

Ni siquiera Obama puede plantearse cambiar Washington de la noche a la mañana

Algunas de estas iniciativas llevan años reclamándose desde los sectores progresistas. Por ejemplo, en economía: filosofía keynesiana, que aumente la intervención del Estado, utilice la deuda para propulsar el crecimiento y no tenga pánico a los impuestos. O en Sanidad: universalizar la cobertura sanitaria aunque sea privada, que hoy deja fuera del sistema a casi 50 millones de estadounidenses.

O en sostenibilidad: cambio del modelo de crecimiento basado en el petróleo barato y abrazar los objetivos de Kioto contra el cambio climático creando un sistema de compra y venta de emisiones de CO2 similar al europeo. Incluso en la visión del mercado laboral: facilitar la sindicalización de los trabajadores en lugar de torpedearla.

Reformas simultáneas

«Es posible que después de la crisis nos situemos en un nuevo capitalismo más a la europea»

Todas estas reformas han sido tocadas en algún u otro momento por presidentes demócratas. Lo que hace distinto a Obama es que las impulsa simultáneamente, en un contexto de una crisis económica equiparable al crack de 1929 y desde el mismo día en que pisó la Casa Blanca.

"Obama sabe que tiene muy poco tiempo para impulsar esta agenda tan ambiciosa y debe darse prisa", explica Vanessa Cárdenas, portavoz del Center for American Progress (CAP), la respetada organización de centro-izquierda fundada por John Podesta, ex jefe de Gabinete de Bill Clinton. "Hay que aprovechar el momento porque el espacio político se va a cerrar rápidamente: lo que no avance ahora será muy difícil lograrlo después de 2010".

Los demócratas dominan tanto la Cámara de Representantes, cuya presidenta es Nancy Pelosi, como el Senado. Pero en 2010 se renueva el Capitolio y ahí la tradición estadounidense es implacable: los ciudadanos suelen reforzar el juego de equilibrios institucional impulsando a la oposición para que nadie tenga un cheque en blanco. Incluso en raras situaciones como la actual, en que un mismo partido controla la Casa Blanca, la Cámara de Representantes y el Senado, Washington es indomable porque los intereses de cada diputado libres de la disciplina de voto y que deben el escaño sólo a los electores de su circunscripción no necesariamente coinciden con los del presidente o los gerifaltes de sus respectivos partidos.

«Tras la luna de miel llegará la realidad de lo posible y la realidad se llama Washington»

"Tras la luna de miel llegará la realidad de lo posible y la realidad se llama Washington", apunta John Fortier, investigador del American Enterprise Institute, vivero de los neocon. "La relación con el Congreso aún es buena, pero ni siquiera Obama puede plantearse cambiar Washington de la noche a la mañana; aquí el sistema tiene sus propias dinámicas, nada retóricas", concluye en el comedor de la sede de la entidad.

La calle de los lobbies
En EEUU, el presidente puede diseñar un plan todo lo ambicioso que quiera. Pero el dinero lo tiene el Capitolio, cuyos parlamentarios van por libre. Y las competencias a menudo las retienen los estados. Por si fuera poco, luego está la calle K, en Washington: aquí anidan camuflados o a la intemperie todo tipo de lobbistas, que conocen las reglas de la política mejor que cualquier presidente recién llegado. "Por mucho que Obama quiera fijar nuevas reglas y escapar de los lobbies, estos siempre encontrarán la manera de reubicarse", pronostica Saratsis, del Hudson Institute.

Y sin embargo, el momento es tan excepcional que ningún dogma parece inamovible. Lo tiene claro Gene Healy, vicepresidente del Cato Institute, partidario como su organización de un Gobierno lo más delgado posible: "El Capitolio ha ido dimitiendo de sus responsabilidades y el poder unilateral del presidente de miedo", lamenta.

Para esta visión, la hechizadora personalidad de Obama, capaz de generar simpatías incluso entre sus más furibundos críticos, es un auténtico peligro. Lo prueba Michael Frank, del Heritage. Tras enmendar a la totalidad sus dos primeros meses en la Casa Blanca, concluye: "Es un tipo muy inteligente. Debe ser muy agradable irse a cenar con él, tomarse unas copas y escucharle hablar. Sin duda más que con Bush. Con él hubiera sido un poco incómodo y además no habría habido cerveza". Si no hay cambio con Obama, es que realmente el cambio es imposible.
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Público - España/23/03/2009

22/3/09

Exilio neocon

Los halcones que empujaron hacia la guerra regresan a sus think tank de Washington para actualizar su doctrina
El ex presidente George Bush en una visita a las tropas en Fort Hood, Texas, en 2003, poco antes de la invasión de Irak
Paul Richards / AFP
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PERE RUSIÑOL / ISABEL PIQUER
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De la décima planta de una mole fría e impersonal en una de la calles más influyentes de Washington la 17 salió buena parte de la materia gris que diseñó las guerras de George W. Bush. De aquí, de la American Enterprise Institute (AEI), proceden muchos neocon, cuyas ideas abrasaron el mundo: invasión preventiva, imposición por la fuerza del libre mercado y la democracia liberal, refuerzo de la hegemonía estadounidense asegurando manu militari el acceso a las fuentes de energía, subordinación de los derechos civiles a la guerra contra el terrorismo... Ahora han regresado a casa, una vez desalojados del poder: escriben libros, defienden su legado, actualizan su doctrina. Y preparan el contraataque.

Pero ni siquiera la AEI es ya lo que era. Su pérdida de influencia en Washington en plena obamanía tiene repercusiones drásticas: la crisis económica y de donaciones ha impuesto un recorte de gastos en la entidad, que despedirá a 30 de sus 160 trabajadores. Y el Project for the New American Century (PNAC) su otro gran referente no tiene actividad desde finales de 2006.
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«La guerra fue una buena decisión porque el mundo es más seguro ahora»
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"Algunos de mis compañeros saben que ahora lo tienen difícil y que la opinión pública les vincula a la presidencia de George W. Bush, muy impopular", explica Karlyn Bowman, la experta en encuestas de la institución.

Muy cerca está el despacho al que acude cada mañana Paul Wolfowitz, que fue mano derecha de Donald Rumsfeld en el Pentágono. Y el de John Bolton, el hombre de Bush en la ONU. Y el de Richard Perle, otra de las piezas clave que más empujó para invadir Irak.

La mayoría de los neocon ha plasmado en libros su experiencia en el Gobierno de George W. Bush y algunos se exponen en la entrada de la AEI: Making war to keep peace (Hacer la guerra para mantener la paz), de Jeane J. Kirpatrick ya fallecida; Surrender is not an option (Rendirse no es una opción), de John Bolton; An end to evil (Un final para el Mal), de Richard Perle...
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«Están convencidos de que el tiempo les dará la razón»
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Pero ni siquiera en los centros de estudio reconvertidos en cuarteles de invierno encuentran los neocon la complicidad de antaño. El Heritage Institute, sancta sanctorum del conservadurismo en Washington, hace como si la experiencia neocon no fuera con ellos: "Nunca hubo muchos neocon aquí", recalca su vicepresidente Michael Frank, en la señorial sede de la Avenida Massachusetts de la capital.

"Una gran red"
El Hudson Institute, al que ha regresado Douglas Feith después de que las protestas estudiantiles lograran que la Universidad de Georgetown no renovara el contrato de este ex alto cargo del Pentágono, también tira balones fuera. "De su visión [de los neocon] no ha sobrevivido demasiado", opina Ioannis Saratsis, coordinador de Comunicación del centro, que añade: "Eso sí, mantienen una gran red entre ellos y están convencidos de que el tiempo les dará la razón. Ahora están concentrados en actualizar su doctrina".

Pese a su caída, al grupo no le faltan faltan plataformas mediáticas para opinar. El semanario The Weekly Standard sigue en pie de guerra y su director, William Kristol, escribe sus diatribas también en The Washington Post tras pelearse con The New York Times, que sin embargo cobija ahora a Max Boot, Kimberly Kagan y otros colegas militantes de la misma causa.

Apenas ha habido autocrítica en el grupo, que ha vuelto a sacar pecho ante la relativa calma de Irak. Además de la crítica a Obama, les une una máxima: la filosofía era la correcta y la amenaza terrorista no dejaba elección; si hubo fallos fue en la gestión del día después.

Una buena decisión
"La guerra fue una buena decisión porque el mundo es mucho más seguro ahora", explica a Público John Bolton, que en sus recientes tribunas de prensa particularmente en The New York Post exige a Barack Obama y a Occidente mayor firmeza contra Irán. Y más solidaridad con Israel.

El debate entre estos académicos que intentaron rediseñar el mundo es cómo pueden plantar cara al "peligro" Obama. Y, sobre todo, cómo logran separarse del impopular George W. Bush, algo imprescindible para que la versión Neocon 2.0 sea viable. "En su segundo mandato, Bush fue muy mal aconsejado", lamenta Bolton.

Algunas ONG presionan para que se procese a los más destacados neocon por avalar la tortura o causar miles de muertes en Irak pero nadie en Washington lo considera siquiera una posibilidad. Ellos ni contestan y prosiguen su debate intelectual, más placentero que nunca: la universidad de verano del grupo de Kristol y The Weekly Standard será este año en un crucero en el Mediterráneo, del 7 al 17 de agosto, con invitados como el halcón Elliott Abrams ex consejero de Seguridad de Bush y parada en una de las ciudades que más gritó contra la guerra: Barcelona.
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Comentarios
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Marat asaltarloscielos.blogspot.es 22-03-2009 10:30:07
Ignacio, permíteme que te corrija, con espíritu didáctico. Halcones y palomas en la terminología de las RRII (Relaciones Internacionales) remite a un concepto atemporal y aideológico. En todos los modelos políticos hay halcones (partidarios de la guerra) y palomas (partidarios de la diplomacia). Te sugiero que leas lo que dice al respecto un reaccionario, de la escuela del "realismo político norteamericano" de los 70, Robert Kaplan
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ignacio 22-03-2009 10:12:36
Halcones y neocons no son lo mismo. Los halcones son derechistas de toda la vida mientras los neocons habiendo sido "liberales" son ahora conservadores.
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greska 22-03-2009 09:30:39
yo no me creo ke la filosofia neocon haya desaparecido con bush, esta es la forma de politica de los USA, esté kien esté en el poder, lo veo mas como un lavado de cara, pero esta tan sucia ke ni con disolvente.............
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Marat asaltarloscielos.blogspot.es 22-03-2009 03:25:11
Hablar de los "neocon" USA es no sólo hacerlo de su posición belicista y agresora contra los pueblos. Es también una filosofía política y una posición ante la economía mundial: el aprovechamiento de las estructuras del Estado para la realización de gigantescos beneficios (no sólo del petróleo, también financiero) de las elites capitalistas a las que tales políticos y consejeros aúlicos pertenecían, la desregulación del sistema financiero y de su control, la privatización de los servicios y el incremento de la concentración del capital, con el incremento de la pobreza en el mundo. De esos polvos estos lodos. Ahora se intenta combatir contra eso. Otra cosa bien distinta es su eficacia. Lo que tengo menos claro es que los halcones "neocon" se hayan ido del todo y les hayan sustituido las palomas. No lo indica así el incremento futuro de tropas en Afaganistán, en el que muy posiblemente también coopere España (como avisa hoy PÚBLICO). Las amenazas hacia Corea del Norte o hacia Irán hasta la semana pasada (habrá que ver si las buenas palabras de Obama de ésta se consolidan), la posibilidad de intervención en Pakistán (no desechada por la nueva Admon.) o el aún posible despliegue del escudo antimisiles en Polonia o la República Checa. Demasiadas dudas por despejar
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Público - España/22/03/2009

Aumenta la intolerancia racial en EE.UU.

Por Obama y la crisis/Negros y latinos, objeto de ataques
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Por: Alberto Armendariz
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NUEVA YORK.- Alimentados en parte por la llegada a la Casa Blanca de Barack Obama y el rechazo a la inmigración latina, a raíz de una lucha que consideran desleal por los puestos de trabajo en plena crisis económica, los grupos racistas en EE.UU. han crecido en el último año, según advirtió una reconocida ONG que lucha contra la discriminación racial.

De 888 grupos que había en 2007 se pasó a 926, lo que representa un incremento de más del 4 por ciento y un considerable aumento desde el año 2000, cuando había registradas 602 asociaciones racistas, revela el último informe de Southern Poverty Law Center.

Además de los ataques a la población negra, esas organizaciones han centrado su ira contra los latinos. Ese creciente resentimiento es respaldado por las estadísticas de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI), que indican que en los últimos cinco años aumentaron en un 40% los ataques raciales contra latinos.

Dos hechos recientes de ataques a latinoamericanos causaron estupor en Estados Unidos. En uno de ellos, un ecuatoriano, José Sucuzhanay, fue asesinado tras ser golpeado con un bate de aluminio en diciembre pasado en Nueva York. Un mes antes, siete adolescentes de Long Island fueron acusados de homicidio por la muerte a puñaladas de otro inmigrante ecuatoriano, Marcelo Lucero.

Los negros y los latinos constituyen, por lo tanto, el objetivo de un odio declarado.

"La elección de Barack Obama ha enardecido a los extremistas racistas, que lo ven como otro signo de que su país está siendo asediado por personas de color", destacó en el informe Mark Potok, investigador del Southern Poverty Law Center -organismo creado en 1971- y editor del documento.

"En los últimos años, casi todo el crecimiento de los grupos racistas estuvo empujado por la explotación del debate migratorio y la resistencia a los latinos, pero en los últimos ocho meses hemos visto que la campaña de Obama se convirtió en otro de los pilares de ataque y base de reclutamiento para los supremacistas", explicó Potok a LA NACION.

Uno de los hechos que más llamaron la atención fue la reacción de estos sectores los dos días inmediatamente posteriores a la elección de Obama como presidente, el 4 de noviembre. Dos de las principales páginas de Internet de grupos racistas -Stormfront.org y el Council of Conservative Citizens- colapsaron ante la enorme cantidad de visitas que registraron.

Desde entonces, no sólo aparecieron nuevos grupos antes no conocidos, sino que aumentaron también las actividades de los ya establecidos a través de mítines, distribución de literatura y presencia en sitios de Internet como Facebook y MySpace, en los que condenan al "presidente Obongo".

"A partir de julio del año pasado se empezó a notar que varios líderes de grupos racistas comentaban que sería bueno que Obama fuese elegido presidente, porque tener a un negro en la Casa Blanca sorprendería a la población blanca, que, espantada, buscaría asociarse a los grupos supremacistas blancos", destacó Potok.

Atentados
En agosto, tres adictos a las metanfetaminas que estaban armados fueron detenidos en Denver, Colorado, cuando planeaban atentar contra el entonces candidato presidencial demócrata. Poco después, en octubre, dos skinheads fueron arrestados en Jackson, Tennessee, por planificar el asesinato del mandatario y la masacre de 88 estudiantes negros en una escuela. Y, desde entonces, Obama se ha convertido en el presidente que más amenazas ha recibido, de acuerdo con datos del Servicio Secreto.

"Todas ésas son evidencias de que hay gente que está muy descontenta y se está movilizando. Está claro que no vivimos en un Estados Unidos postracial sólo por el hecho de que tenemos un presidente negro", subrayó Potok.

Y la crisis económica no ha hecho más que profundizar el odio de estos grupos, que culpan a los latinos y los negros por el debilitamiento del país.

Muchos afirman que la debacle hipotecaria fue causada por la cantidad de inmigrantes indocumentados que tuvieron acceso a créditos sin respaldo, y que los estadounidenses blancos están perdiendo sus empleos por la mano de obra barata que ofrecen los trabajadores mexicanos.

Los grupos de odio que más han crecido en el último año son aquellos que identifican su ideología con el Ku Klux Klan (pasaron de 155 asociaciones a 186 en todo el país), seguidos por los neonazis (de 207 a 194) y los skinheads (de 90 a 98). El peligro, según el Southern Poverty Law Center, es que ahora los racistas comiencen a radicalizarse y se llegue a casos de terrorismo interno.

En la última década, muchos de estos grupos de odio se refugiaron bajo el paraguas del Partido Republicano, pero éste, tras su derrota electoral, ha buscado alejarse de las posiciones más extremas, para abrirse a las minorías y fortalecerse. Así, los elementos racistas están siendo empujados fuera del partido, que era su único contacto con el poder real.

"Cuanto más marginados se sientan, los grupos racistas tenderán a radicalizar más sus posturas. Estamos entonces frente a un panorama preocupante", advirtió Potok, quien no descartó un aumento en la cantidad y la calidad de los ataques motivados por el odio racial.
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La Nación - Argentina/22/03/2009

21/3/09

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Rebelión/21/03/2009

El bazar

Por Alfredo Zaiat
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La caída del Muro de Wall Street no sólo ha dejado desnudo al rey finanzas desregulada, que los líderes de los países del G-20 tratarán de travestir en la cumbre de Londres el 1º y 2 de abril próximo. También ha dejado en evidencia el derrumbe de modelos económicos presentados como exitosos durante décadas por parte del discurso dominante. No pocos intelectuales locales y del exterior han destacado la experiencia irlandesa por su apertura a mercados, modernización y limitación del Estado, desarrollo de la industria de servicios tecnológicos, disminución de las tasas impositivas, bajos aranceles a la importación, desregulación, afluencia de capitales extranjeros y mejora en la educación. Afirmaban que Irlanda había logrado acceder a los más altos puestos en los índices de libertad económica y transparencia, así como también a ser prototipo institucional para otros países.La crisis global ha sacudido ese modelo exitoso devastando su economía y tejido social.

Uno de los representantes de esa corriente de pensamiento vulgar es el periodista Andrés Oppenheimer, que escribió Cuentos chinos. El engaño de Washington, la mentira populista y la esperanza de América Latina. Ese libro es una guía ineludible para descubrir la exposición de falacias y lugares comunes que en las últimas décadas se han impuesto en sociedades vulnerables y con escasa densidad nacional. Hoy adquiere mayor dimensión porque revela su tosquedad, comportamiento que ha sido imitado por no pocos analistas y economistas locales. “No hay razones biológicas por las cuales los países de América latina no puedan copiar varias de sus recetas (las irlandesas) y convertirse en éxitos económicos parecidos”, pontificó Oppenheimer. La crisis global exhibió la fragilidad de ese milagro, con un saldo desolador: el crecimiento de Irlanda es negativo y el desempleo a fin de este año podría llegar al 14 por ciento de la fuerza laboral (4,3, en 2006). El gobierno ha tenido que garantizar los depósitos bancarios por 105 mil millones de dólares, nacionalizó el Anglo Irish Bank y aprobó un rescate de entidades por unos 7500 millones de dólares. Irlanda, joya del nuevo modernismo, vive momentos de zozobra: su déficit fiscal ya supera el 6 por ciento del PBI y llegaría al 11 este año. El gobierno quiere reducir el salario de los empleados públicos. El emblema del triunfo de la economía de los tigres celtas, el empresario Patrick Rocca, se suicidó.

Irlanda no es el único modelo exitoso vendido en el bazar de la economía global que ha terminado en la mesa de saldos. Islandia, país que fuera considerado por la ONU como el mejor para vivir en todo el mundo, ahora padece desempleo, parálisis económica, incapacidad para pagar y bancarrota. En una crónica del diario El País de Madrid se menciona que “los islandeses se debaten hoy entre echarle la culpa al gobierno, por haber desregulado las leyes de manera tal que todo valía, o a los banqueros, cuya extravagancia era observada por el resto de los ciudadanos en las fiestas espontáneas que montaban en los bares de Reikjavik, la capital, donde consumían champán a 1000 euros la botella como si fuera cerveza”.

También ha quedado sepultado el milagro económico de los países de Europa del Este, que luego de librarse del régimen comunista soviético ingresaron en el fascinante mundo del consumo capitalista y ahora están al borde de la ruina por la desregulación, elevado endeudamiento y apertura económica.

A una velocidad impresionante han sido cascoteados los faros que iluminaban el sendero a transitar para arribar al puerto del paraíso de la economía. Los abanderados del pensamiento neoliberal se han quedado sin referencias en la feria de las naciones, aunque no lo admiten y como patrullas perdidas alienadas siguen postulando lo mismo que se ha revelado como un fracaso global. En ese bazar todavía les quedan algunas piezas para seguir batallando acerca de modelos económicos a imitar. Entre ellas sobresale la de Chile. La estabilidad política y la evolución positiva de variables macroeconómicas se presentan como el marco preferido del modelo exitoso chileno. Los admiradores de esa experiencia ocultan que gran parte de la estabilidad fiscal e incluso la posibilidad de constituir un fondo anticíclico se encuentra en que el Estado ha retenido gran parte de la inmensa renta proveniente de la explotación del cobre. Tampoco se expone que ese modelo ha avanzado como pocos en la privatización del sistema de salud, educación y previsional, dejando a las mayorías en una situación de elevada vulnerabilidad por el desmantelamiento de los sistemas sociales públicos. La pobreza ha descendido en las últimas décadas, pero la desigualdad no ha registrado la misma tendencia. Al respecto, vale destacar que tanto los índice de pobreza como de desigualdad son relevantes y la superación de uno no involucra necesariamente mejorar el otro. Por caso, si en una sociedad todos sus integrantes son igualmente pobres la desigualdad es cero, pero si uno de ellos recibe una transferencia externa de modo que le permita superar esa condición, reduciría la pobreza pero aumentaría la desigualdad.

Dante Contreras, doctor en Economía por la Universidad de California, sostiene en Distribución del ingreso en Chile. Nueve hechos y algunos mitos, que ese país “es una de las economías con mayor desigualdad en el mundo”. Explica que “la economía chilena ha sido caracterizada en los últimos años como una de rápido crecimiento y desigual distribución del ingreso. En este contexto, varias investigaciones muestran que la distribución de los ingresos en Chile es una de las más desiguales en el mundo, pero que dicha desigualdad se ha mantenido relativamente estable desde una perspectiva de largo plazo”. Otro especialista, Andrés Velasco, doctor en Economía de la Universidad de Columbia, sostiene en Crecimiento económico en Chile: mitos, preguntas y certezas (muy pocas), que ese país está preso de la evolución del precio del cobre. “Cada vez que cae, en el período siguiente se desacelera el crecimiento en Chile”, apunta, para agregar que “si uno mira a otros países exportadores de materia prima con economías más diversificadas, eso no ocurre”. Otro dato relevante sobre el modelo chileno es que pese a los abultados ingresos brindados por la renta del cobre, no ha podido avanzar en su desarrollo industrial con incorporación de valor agregado. Además del cobre, que representa del 35 al 40 por ciento de las ventas externas, la canasta exportadora chilena está compuesta básicamente por pescado fresco y congelado (salmón), harina de pescado, uvas frescas, vinos y madera.

La crisis global brinda la oportunidad para romper con esa particular tendencia de los voceros del discurso hegemónico doméstico de proponer la copia de modelos externos supuestamente exitosos. Uno de los grandes aportes que ofrece la caída del Muro de Wall Street es que los ha dejado huérfanos, aunque todavía se resisten a velar a sus padres. Se presentan las condiciones para avanzar en lo que Dani Rodrik, profesor de economía política de la Escuela de Gobierno John F. Kennedy de la Universidad de Harvard, plantea: “El reto está en proveer un grupo alternativo de lineamientos para la definición de políticas sin caer en la trampa de promulgar otro modelo impráctico más, supuestamente correcto para todos los países en todo momento”. Esta idea está presentada en el artículo “Y después del neoliberalismo, ¿qué?”, publicado en 2002, donde Rodrik señala que “los antecedentes sugieren que son dos las estrategias en las que debe anclarse un programa de crecimiento adecuado: una estrategia de inversión diseñada para darle un impulso inicial al crecimiento en el corto plazo y una estrategia de construcción de instituciones diseñada para darle resistencia a la economía para enfrentar situaciones adversas”. La economía argentina se encuentra en esa segunda etapa frente a la crisis global, trayecto que requiere dejar de mirar modelos que fueron y ya no son y apostar a espacios para la audacia en la gestión gubernamental e institucional y en la política participativa en el diseño de una estrategia de desarrollo propia a nivel nacional y regional.
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Página/12 Web/21/03/2009

20/3/09

Lo de siempre, otra vez

Aborto / Iglesia
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Público/20/03/2009

ESCARBANDO en LQ somos,

Hablemos de la fe
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He podido comprobar una y otra vez que el cumplimiento y la realización de nuestros más importantes deseos, aquellos a los que conferimos mayor relevancia y significación, no empiezan si no es en la fe. No dan su primer paso adelante, si no es en la fe; y no llegan a la cumbre de su realización, si no es en la fe.

Aunque soy agnóstica, me gusta leer los llamados libros de la revelación, como la Biblia en sus diferentes versiones, el Corán -este sólo lo puedo leer en versiones traducidas, ya que no leo árabe- y también, aunque no se consideren libros de esa índole, los vedas. Son libros muy interesantes que recogen mucha sabiduría humana, créanlo. De la Fe, decía, Cristo –según los evangelios canónicos- a quienes le miraban, perplejos y anonadados, por las obras que, al parecer, realizaba: “… Mayores cosas que yo haríais si tuvierais fe. Os aseguro que si tuvierais la fe de un granito de mostaza le diríais a esa montaña “quítate de ahí y ponte allí” y la montaña se apartaría y trasladaría de lugar. …” Seguro que, cuando decía “si tuvierais fe”, no estaba refiriéndose a ese tener como quien tiene un lápiz, o un coche, o una casa... No estaba aludiendo a un tener material y comprable, cómo quien tiene un coche o una bicicleta, y tampoco a un tener “inevitable” del tipo pasivo, como quien tiene veinte años o siete o los que tenga. No, nada de eso. Tampoco pienso que un hombre tan humano y de carne y hueso –si es que existió- cómo era él. Tampoco se refería a un tener ciego y divino, sobrenatural… No, nada de eso, pienso yo que aludía a un tipo de tener que no es tener, sino vivir y sentir. A una fe que se va construyendo de dentro hacia fuera en la medida que avanzamos en la búsqueda. A una fe que no es ciega ni se deposita en lo externo, ni en la adoración de imágenes e ídolos, ni, mucho menos, en la creencia de un ser omnipotente –un poco caprichoso, pendenciero y arbitrario-, al que se le pueden pedir todo tipo de cosas, pero que únicamente concederá las que le venga en gana, y a quien le venga en gana, que para eso es Dios…

Me da la impresión de que la fe, la mía, se trataba más bien de una fe distinta. De una fe forjada en lo interno y con el esfuerzo del quehacer continuado día a día, que se tiene porque se vive en ella y no se agota si nosotros no nos vendamos los ojos para no verla; no a una fe que se recibe como algo de fuera hacia dentro y cuya cantidad poseemos y se va gastando con nuestras vidas, sino una fe cuyo filón mora en nosotros y lo vamos construyendo y modelando activamente golpe a golpe, tal vez con las manos del alma más que con las otras, desde lo más interno y rico de nuestro ser. Una fe que se sustenta en el esforzado y lento obrar humano, cuando éste se dedica al crecimiento del ser humano y de la humanidad.

Sí, ese tipo de fe que no consiste en pedir las cosas, sino en construirlas y concederlas para que con cada dádiva se acrisole el poder de la entrega humana. Esa fe que no cierra los ojos ante el esfuerzo del trabajo y del compromiso propio, sino que se sumerge en ellos con una entrega verdadera y cuestiona instante a instante cada una de nuestras acciones. Esa fe que no cierra las preguntas con respuestas en las que hay que creer, sino que crea día a día nuevas preguntas a cada una de las respuestas que encuentra en un acto interno y creativo del ser, y que da fuerza para seguir luchando por el hallazgo continuado de nuevas respuestas.

Pasteur decía que su fuerza residía en su tenacidad. La mía, mi fuerza, reside en la tenaz construcción de la fe en mi vida y en la tenaz persecución y vivencia de la fe en todos mis actos, palabras, pensamientos y deseos.

Sí, fe en mí, en lo esencial de mí aunque a veces lo sienta lejano. Fe en mis semejantes, en todos ellos, aunque a veces los viva como muy desiguales y diferentes a mí. Esa percepción de diferencias forma parte de los autoengaños en los que navegamos a la deriva; pero si incluso en la deriva permanecemos en la fe de la construcción de la igualdad, los autoengaños se desvanecen y la igualdad de todos nosotros, esa igualdad que no es uniformidad y que nos convierte en semejantes triunfa e ilumina nuestra marcha en la fe hacia el encuentro con la libertad, la igualdad y la fraternidad.

La fe en nosotros, en nuestros semejantes y en nuestro conjunto obrar, nos permite acceder al conocimiento de que nuestra fuerza reside, justamente, en nuestra debilidad, en nuestra vulnerabilidad; mientras que nuestra verdadera debilidad reside en todas esas creencias nuestras acerca de lo fuertes, indestructibles e invulnerables que somos.

La fe de la que yo hablo, y en la que yo vivo, no tiene absolutamente nada que ver en creer o no creer en Dios o en sus subrogados; es el soporte al que me agarro cuando de pronto no puedo ver la diferencia que hay entre buscar y perderse. Esa diferencia es más o menos la misma que hay entre el labrar la tierra, sembrar el trigo, recoger la cosecha, moler el grano, amasar la harina, hornear el pan y comerlo; y acudir a una panadería, comprar un pan y comérselo. Porque la búsqueda, más allá de lo que cada uno busque, ya sea a Dios -los que en él creen-, o la realización de la humanidad, sólo da su fruto real si uno mismo es la tierra, el agua, el aire, el fuego del horno, el trigo, el molino, la harina y el pan. De eso, la fe viva que en mi vive, me da testimonio, me ayuda en el descubrimiento y en la asunción de mis engaños para desarmarlos y enderezar mi búsqueda.

Y a lo largo de esa búsqueda mi ser cree. Sí, mi ser cree en la suavidad de toda mano que le roce el alma; en la luz que tras cada noche nace; en la voluntad del reanudado y perenne esfuerzo humano; en los pasos que crean camino, y en todo aquello que resuena en mi alma y en todas las almas.

Sí, mi ser cree en todo aquello que nos impulsa a construir, día a día, la fraternidad humana y que crea en mi pecho el diseño de esa fe instante a instante. Sí, mi ser cree en ese horizonte que, en la muerte y en la vida, vislumbra sorprendido a lo largo de su existir, y que atrae las manos de mi alma y de mi carne desde más allá del confín del sufrimiento, desde más allá de todas las lágrimas y de todas las sombras, a este más acá de lo cotidiano, a éste vivir en la razón y en la fe con el corazón y con la mente.
(De mi libro "¿Dónde están las manos de mi alma?" que no está publicado ni creo que se llegue a publicar nunca.)
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LQSomos. Hannah. Marzo de 2008
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LQSmos/20/03/2009

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